
RAÚL SALGADO | Ferrol | Viernes 11 diciembre 2020 | 19:25
La expedición del Racing partió de A Malata pasadas las 14:30 horas de este viernes rumbo a Guijuelo. Plantilla y cuerpo técnico llegarán a la provincia de Salamanca a última hora de la tarde y afrontarán a las 17:30 del sábado en el Municipal chacinero su último encuentro del 2020. Viajan todos, también Pep Caballé y Marcos Moser, al margen del grupo.
En todo caso, el entrenador verde dijo antes de salir a tierras charras que evolucionan favorablemente y trabajarán pronto con el resto de sus compañeros. Como final del año, Emilio Larraz hizo balance y estimó que han completado una «primera parte de la competición realmente buena» y se mostró «satisfecho por lo conseguido» en los encuentros ya jugados.
El maño valoró en rueda de prensa que se haya dado «forma al equipo» y que se avanzase para «construir algo sólido en todos los niveles». Resaltó que tienen «claro el camino» por el que ir y «no es poco»; de cara al sábado, propone «reivindicar» esa buena senda: «Ya tenemos unos cimientos hechos».
El campo
Larraz admitió que el «terreno de juego condiciona» en Guijuelo y tachó de «innegable» que será un «partido especial» y que en ese campo «el fútbol es diferente». «El equipo está muy mentalizado en hacer las cosas bien; tenemos un reto», reconoció el aragonés, que insiste en que construir el plantel pasa por afianzar un sistema y una «mentalidad colectiva».
Aunque sea en una superficie a la que no están habituados, exhibe sus credenciales contra «un equipo muy solvente; en casa están muy seguros». Asevera que afrontan los «problemas» derivados de «una liga muy corta, estarán muy alerta», e incide en sus «ganas de terminar el año con una buena sensación».
A cambio, el Racing se ve «satisfecho del camino que hemos construido hasta ahora» y ha insistido en su potencial «independientemente del escenario». Lo tiene claro, «tenemos categoría para hacerlo bien en todos los campos».
En Guijuelo
Es más, Larraz afirma que algunas «situaciones nos favorecen» en Guijuelo y alude al potencial a balón parado y a su capacidad para sustanciar ocasiones: «No necesitamos mucho, generamos bastante». «Es un tema de mentalidad, pero es más difícil hacerlo bien allí; el Racing es capaz», ha reseñado.
El preparador ha admitido que el «fútbol es muy resultadista» y que brotó el optimismo tras la victoria en Salamanca y de nuevo ante la lograda frente al Coruxo el pasado fin de semana. Replica que el «proceso tiene cimientos muy sólidos, el equipo hace cosas importantes» y es «máximo goleador» del subgrupo, con una «mentalidad cada vez más ganadora».
Además, ha reconocido el «reto interno» de poder «enlazar victorias; es un reto personal, ser capaces de conseguirlo». Otro de esos desafíos es ganar en un campo casi blindado y así «crecer y demostrar que vamos a por todas». Tras el duelo, los entrenamientos continuarán hasta el ecuador de la semana próxima, cuando arrancarán las vacaciones de Navidad.
Fornos, Palafoz… y fichajes
El Racing volvería al trabajo el 28 de diciembre, añadió Larraz. Lo hará con la estela del buen rendimiento de varios de sus jugadores y al técnico se le ha preguntado sobre Quique Fornos y Nathan Palafoz. Del pontés ha dicho que es «un chico joven que vino acostumbrado a jugar en una cantera» de nivel, «un central técnicamente bueno, le faltaba competir».
Para el preparador, necesitaba «tener delante a delanteros que le complican la vida». En su opinión, ha dado «pasos hacia adelante, está cada vez más consolidado; es un chaval excelente». «Si sigue en la línea de exigirse mejorar, será un gran central», respondió. En torno a Palafoz, subrayó el «afecto tremendo» que se ha ganado en el vestuario.
Apunta que se ha tenido que adaptar a España, «a otro fútbol» en el que también se le pide «perder peso, allí no se vigila tanto». Eso sí, apostilla que cada «vez se ve mejor; está ilusionado, aportando cosas». Al 2021 y a los Reyes Magos, mientras, les pide que sean «capaces de cumplir los objetivos; vamos a dejarlo todo, estoy convencido».
¿Habrá fichajes? Emilio Larraz parece cerrar la puerta a esa posibilidad. Estima que se «ha hecho una plantilla muy competitiva, equilibrada», y que todo «es susceptible de mejora», pero resalta que con el plantel actual «las cosas pueden salir bien» este curso.