MARTA CORRAL | Ferrol | Jueves 14 abril 2022 | 14:17
Este Jueves Santo, Luis y Raúl estarán con el resto de sus hermanos y hermanas de la Piedad en el local que tienen en la calle Real, al lado de la Farmacia Adrio. Se pondrán allí sus vestimentas penitenciales, azules y blancas, y cuando sea la hora subirán formados hasta el corralón de Dolores: «Tenemos ahí nuestros pequeños momentos de reflexión y oración. Antes de salir es especial, muy emotivo, estar todos allí juntos, tomarnos unos minutos para nosotros y salir a la calle acompañándola. Es emocionante».
Ambos forman parte del tercio de María Santísima de la Piedad, una de las titulares de la procesión de este jueves junto al Santísimo Cristo de la Misericordia en la procesión que partirá de Amboage a las 23:00 horas. Luis lleva seis años como cofrade y Raúl, que tiene 15, empezó siendo monaguillo con 4 años. Este miércoles estaban encargados de la venta del merchandising y los cuadros fotográficos que tienen en exposición.
El fotógrafo Jesús Romero les cede la reproducción de su obra y los cofrades confeccionan todo tipo de detalles, como chapas o broches de fieltro. «Lo que recaudemos irá íntegramente para sufragarle un manto nuevo a la Piedad, porque el actual está bastante deteriorado por el paso del tiempo», explica Luis, esperanzado en que «con nuestras aportaciones y la ayuda de la cofradía, esperamos poder hacerlo en estos años».
Con un nuevo estandarte estrenado en 2018, el tercio trabajará ahora también para transformar su bandera, que también acusa el paso del tiempo, y tener su propio bacalao, como ya poseen el tercio de San Juan Evangelista y el tercio de Cristo Rey, además de la propia Cofradía de Dolores que este año también estrena uno propio.
Dolores ha reconfigurado sus cortejos para que todos los pasos vayan precedidos de ciriales y la imagen titular por su nuevo estandarte. Precisamente, Raúl será el encargado de llevar un cirial: «Tengo bastantes nervios porque no sé todavía si pesará o no», confiesa. A pesar de sus 15 años no es el más joven de los cofrades y hay una decena de personas de su edad.
«También tenemos bastantes de 17 y 18 años», advierte Luis, contento de que la continuidad esté asegurada. La Piedad, además, era el único tercio numerario de Dolores que ya era mixto antes de la aprobación de la nueva regla que ha permitido, por fin, que mujeres y hombres puedan acompañar a las imágenes que le tengan más devoción.
«Hay otro chico también que lleva más años que yo y nunca ha habido ningún problema», confirma Luis, añadiendo que «es lo normal hoy en día, como debe ser». Con el tiempo asegurando que la procesión de su titular se va a celebrar con normalidad, ahora el tercio se centrará en «disfrutar como se merece de nuestro día porque es la ilusión que llevas esperando mucho tiempo, sobre todo después de estos dos años tan complicados».