
RAÚL SALGADO | Ferrol | Martes 26 julio 2016 | 15:03
No ha sido una mañana convencional la de este martes. El Racing ha confirmado noticias de alcance lejos del estadio de A Malata, ya que lo ha hecho en la casa consistorial, y ha ratificado un giro inesperado en el affaire con Joselu. Sin embargo, el acuerdo se había alcanzado cuando las partes seguían jugando al gato y al ratón de cara al público.
El consejero delegado del club, Isidro Silveira Rey, tenía previsto comparecer en el Concello junto al alcalde, Jorge Suárez, y el concejal de Deportes, Bruno Díaz Doce, para presentar la edición número 55 del Torneo Concepción Arenal. Finalmente, se hizo acompañar del futbolista de Palmeira y del que sería el último fichaje. Con ellos, el director deportivo.
El futbolista que ha protagonizado el culebrón del verano en la entidad naval no solo continúa, sino que renueva por dos temporadas más. Estará en Ferrol hasta 2019 si cumple con lo establecido. «Hablando se entiende la gente», dijo en rueda de prensa, enmarcando su apuesta en las «ganas de conseguir el ascenso» que le ha mostrado el Racing.

Cree que salen «ganando» ambas partes y aseveró que hubo «mucho menos» interés de lo que se ha dicho por parte de otros clubes. No ha sido una conferencia ante los medios que haya estado caracterizada por la abundancia de autocrítica. Silveira Rey, sin concretar, se ha limitado a apuntar que «quizá no estuvimos todo lo bien» que tendrían que haber estado.
Recordó la existencia de «ciertas intervenciones no muy acertadas» para luego glosar las virtudes del atacante. Afirmó que la crisis entre escuadra y deportista pudo estar condicionada por el «chasco muy grande» que supuso no lograr el ascenso. Ese hecho derivó en «ciertas incertidumbres sobre la continuidad del proyecto» racinguista.
Para Silveira Rey, el equipo lleva siempre la «verdad por delante», por lo que se admitió entonces y se reitera ahora que «no teníamos claro el futuro presupuesto». Influían un «patrocinador principal» y un «Concello» azotados por las «dificultades económicas» del país. De Joselu ha considerado que «es una pieza imprescindible para el ascenso».

Su renovación implica «un esfuerzo importante», aunque no se ha concretado el alcance de ese esfuerzo ni cláusulas que supongan cambios en el contrato. Asumió que hubo «clubes de Segunda que han preguntado por él»; el propio Joselu apuntaba que «nunca tiven a cabeza fóra de aquí, quédanme tres -años-».
El jugador apuesta «polo ben de todo Ferrol» y declara que «todavía hay secuelas» de sus molestias de la pasada temporada. Tras trabajar este mismo martes, espera por la incorporación del jefe de los servicios médicos para avanzar en su recuperación. En todo caso, subraya que ese problema físico no le «impide entrenar». Es su «refichaxe», ha sostenido el alcalde.
La ascendencia del futbolista es evidente al confesar que «si la plantilla no me ilusionara» quizá no se hubiese quedado. Las ganas de «acadar o ascenso» han sido «o motivo principal» para permanecer en Ferrol, observa Joselu, que quiere «poñerse a traballar» para llegar al nivel que ya tienen sus compañeros y ofrecer las «mellores condicións».

A su juicio, «se están haciendo las cosas bien» en fichajes. Aunque «costó entendernos», en los «últimos días fue todo mucho más rápido». Agradece al Racing su «esforzo», que responde con afán por «axudar a ascender». Pese a que «un ascenso é moi complicado», propone «poñer da nosa parte» y valora que se llegue a final de temporada «con opcións físicas» adecuadas.
«Tenemos Joselu para rato», diría entre risas Silveira Rey en la comparecencia en la plaza de Armas. Juancar Fernández Lago, director deportivo del Racing, señalaría minutos después que el consejero delegado «intervino» para resolver el conflicto: «Se implicó mucho». Cree que es un gesto decisivo «de cara a la afición» y evitó hablar de su «barata» cláusula de rescisión u otros detalles.