
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Sábado 30 enero 2021 | 20:55
Con su último fichaje en la pista desde el primer segundo, el Baxi afrontaba este sábado otro duelo marcado por los silencios. Interminables en cada parón del juego al haber retrocedido a los partidos a puerta cerrada. Otra cita casi determinante por la cercanía del rival en la tabla y con el aliciente del debut de Brooke Salas en filas azules.
Potente en los centímetros finales, el Azkoitia Azpeitia pronto apretó el electrónico. Garí desenfundó cuando las de Lino López querían elevarse, pero parecían chocar contra el tablero. La furia local no quería resbalar, como sí hizo el sistema de sonido del pabellón por unos segundos para desconcertar el oído. Lástima que no hubiese público, habría más risas.
Con efectividad por los laterales con Mungo o una veloz Benet, el eje central de Patri Cabrera y el dinamismo por la otra banda de Boquete. Así se consumó una escalada discreta que el marcador haría rotunda. Las vascas, más que solventes, se las ingeniaron en bloque, pero se mostraron incapaces de evitar un firme 22-7 al terminar el primer cuarto.

Gracias al desacierto del rival con el paso de los minutos, el guion había cambiado para el Baxi frente a jornadas anteriores. Abiertamente por delante, no presumía la necesidad de alterar su esquema para escalar ante el visitante. Tenía abanico de armas el cuadro ferrolano, que sustentaba el poderío también en el olfato anotador de Dynn Leaupepe.
Lo cierto es que el segundo cuarto fue algo más alocado. Quizá a la desesperada, Azkoitia Azpeitia colisionó, quiso taponar y se entregó a la refriega para sacar algo en limpio. El balón no las mimó. Construyeron con cabeza su ofensiva, pero ahí reforzaron las universitarias su tarea de contención casi desde el nacimiento de las jugadas.
Sin embargo, las tensiones acumuladas en ambos bandos dejaron un ir y venir de lado a lado del parqué, movimiento para hacer algo más parejo, pero sin sobresaltos, el cara a cara en lo más alto del grupo de Liga Femenina 2. Con más minutos a la espalda, Salas evidenció que llega para dar experiencia sin tener que esperar un segundo. Brillante.

De dos caras, el Azkoitia Azpeitia había desembocado al descanso, un nítido 36-16 para el Baxi, agarrotado para anotar, aunque todavía con aliento atrás para arrancar con nuevos intentos. Ahora bien, con Leaupepe como uno de los estandartes y desatada ante aro, las anfitrionas no titubearon al exhibirse y ampliar con cierta comodidad su renta.
Aijanen, siempre en su sitio; Laura Fernández, seria ante los cortocircuitos vascos. Las de rosa tenían en Primm a uno de sus puntales, pero a nadie se le escapaba la rabia al no ser capaces de penetrar en la retaguardia naval. Lo más duro para ellas, que la vía de agua al ataque se hizo cada vez más grande en beneficio del cuadro de Lino López.
Un plantel que dejó jugar algo más a las de Euskadi cuando moría el tercer cuarto, pero siempre bien posicionado. Insuficiente el arreón, el 59-31 con el que despertó el último período no hacía presagiar grandes desafíos mientras el viento arreciaba al pie de la ría, en el exterior del pabellón de A Malata.

Patri Cabrera brindó una tarde más su condición de infalible en tiros desde posiciones lejanos para acabar de levantar el edificio de una victoria con gran carga simbólica. Un 89-49 que ratifica a un Baxi capaz de todo, incapaz de plegarse por muy duro que sea el oponente. Es más, hasta ahora, habilitado en todas y cada una de las jornadas para no dejar de sorprender.
(Fotos: Mero Barral© – 2021. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)