
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Fene | Viernes 6 abril 2018 | 20:40
Replicando a quienes hablaron antes que ella, anunció que sería «breve e vou contar a verdade». Carmen Martínez, única edil de Esquerda Unida, cargó de forma clara contra Somos Fene, a quienes acusó de «non vir ao Concello» más que para cobrar «400 euros por asistencia» a plenos.
Dijo que hay cuatro comisiones al mes, pero sus concejales acudieron a «dúas nun ano e medio». De su compañero de filas apuntó que ha ido «saltando de grupo en grupo»; de la propia formación, que no habla «nunca de obriga e traballo». Recordó que desembarcaron queriendo «botar ao PP», al que no permitirían o favorecerían su acceso al bastón de mando.
Equiparó lo ocurrido con una boda, en la que el PSOE hace las veces de «madriña» que por «segunda vez rebenta un Goberno»; el PP, «o noivo ou noiva». Detallando sus apreciaciones sobre los populares, glosó su condición de partido «máis corrupto da nosa democracia», estimando que sus representantes en Fene no han llegado a condenar esos hechos.

Contundente, Martínez ha llegado a afirmar que Gumersindo Galego es un «alcalde ilexítimo e ilegal» al que no se van a «dirixir como alcalde». Indicó que el nuevo regidor desveló en su día que las «mocións de censura só dividen ao pobo» y que no contemplaba en ningún caso que se llegase a «liar con Bastida e Noceda», portavoces de Somos Fene y PSOE.
Sandra Permuy, del BNG, agregó que la propuesta fue «fraguada hai máis dun ano por toda a oposición», lamentando que la Justicia ofrezca «lexitimidade a dúas persoas tránsfugas». A Somos Fene le espetó que en su momento «dixeron non a un Goberno do PP; alá vostedes».
«Todos nos coñecemos e sabemos a cor de chaqueta de cadaquén; Fene funciona», reiteró la edil, para quien la determinación de los nuevos inquilinos del gobierno local es «destrutiva, ruín e traidora cos seus votantes». A la formación local le señaló que no «representan a ninguén» y que tras las elecciones del 2019 estarán «mortos politicamente».

Permuy tachó de «resquicio miserento na legalidade» el hueco aprovechado para sustanciar este cambio en el consistorio. A su juicio, se han «comprado vontades», recabando los «votos duns e silencios doutros». Pronosticó que el caso sobre la «venda fraudulenta de chatarra», vinculado a un concejal del PP, pueda quedar «nun caixón da Alcaldía».
Con reacción de enfado por parte de Gumersindo Galego, la nacionalista remachó que el salario del regidor se repartió entre tres integrantes del ejecutivo municipal saliente y que sus percepciones irán ahora «a comer, a beber e algo máis». Palabras sobre «miseria persoal e moral, matan a política e o seu significado máis xenuíno».
El reloj rondaba las 13:10 horas y la votación propiciaba que el hasta ahora portavoz del PP se erigiese en alcalde. Gumersindo Galego amarró el bastón de mando tras elegir la fórmula de la promesa para asumir su responsabilidad, que ya le resulta conocida por su anterior etapa al frente del Concello.
(Fotos: Mero Barral© / 13fotos – 2018. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)