
TEXTO y FOTOS: ALICIA SEOANE| Ferrol | Jueves 16 diciembre 2021 | 6:47
En 2022, Explorer 66 cumplirá cinco años. Esta juguetería situada en el 122 de la calle Magdalena, en Ferrol, se ha convertido en el punto de referencia para todas las personas que quieren regalarle a niños y niñas un juguete especial. Úrsula Torregrosa y Javier Fernández tenían oportunidades de trabajar fuera, pero decidieron primar la proximidad y la cercanía de la familia y apostaron por quedarse.
Se lanzan al mundo de la juguetería al darse cuenta de que ellos mismos, como padres, se encontraban con dificultades cuando querían comprar en Ferrol un juguete especial, ya que no había ningún espacio de estas características. Así que después de darle muchas vueltas y barajar otras opciones —como una taberna berciana, lugar de origen de Javier—, acabaron decantándose por dedicarse a los juguetes con un marcado carácter didáctico, pero sin dejar de ser divertidos.

Al no ser de origen ferrolano, Javier tenía el miedo añadido que se respira a veces en el ambiente: «Cuando abrimos, empezamos con la esperanza de que las cosas fueran bien y, tras el primer año, vimos que esto marchaba, que estaba marchando, y decidimos continuar». Ahora, casi cinco años después, Explorer 66 es una juguetería muy querida por la gente. A la clientela les encanta tener asesoramiento y se sienten muy a gusto en la tienda.
Cuando entran por la puerta se sienten como en casa e incluso la gente mayor hace su propio viaje a la infancia. De alguna manera, regalar un juguete que dure es saber que hay un pedacito de nosotros que acompañará a los pequeños en el viaje de su vida. Por eso nos dice Úrsula que «hay otros juguetes que no te da pena deshacerte de ellos, pero los juguetes que vendemos aquí tienen algo especial, da hasta pena tirarlos, porque son objetos a los que puedes dar una segunda vida y sirven también de decoración».

Para las personas que buscan un juguete de madera o con ciertos criterios de sostenibilidad y ecológicos, en Explorer 66 pueden encontrar una amplia gama. También desde esta misma línea y para un público que busca un poco otro tipo de juguetes y de regalos. Úrsula explica que «las marcas que trabajamos nosotros son conocidas, pero no son las marcas que de entrada te encuentras en la tele. Detrás de cada una de ellas hay unos valores que nosotros estudiamos cuidadosamente para saber que producto estamos ofreciendo».
Los juguetes de Explorer 66 son esos juguetes que te van a acompañar durante muchos años, pues sus materiales ofrecen otra durabilidad. En Navidad, además, despachan una amplia sección de juegos de lógica que están pensados para un solo jugador al que se le van ofreciendo retos. Otro producto estrella son los telescopios, que el año pasado se agotaron, y también hay mucha demanda de juguetes de bebés, más pensados en fomentar la psicomotricidad y con materiales sostenibles y ecológicos.

Hay una sección llena de cubiertos y platos para cuando los pequeños empiezan a hacer sus primeros pinitos, cuencos con ventosa para que los no los lancen de la mesa y la comida se expanda por los aires. Unos y otros son libres de BPA y suponen un paraíso para los más revoltosos de la mesa. Explorer 66 lleva el alma de los auténticos elfos de Papá Noel y de los pajes de Sus Majestades, ya que nos ponen todas las facilidades para llenar nuestros hogares de ilusión y regalos.
«Intentamos facilitar las compras y dar muchas opciones, desde los tiques de aparcamiento para que la clientela pueda aparcar gratis hasta la entrega de cualquier compra, por muy pequeña que sea. Lo llevamos a domicilio en toda la comarca y, si lleva montaje, lo llevamos todo listo», explica Javier. Regalar un objeto de Explorer 66 nos da la garantía de que estamos obsequiando algo cuidadosamente fabricado y creado para que la ilusión no se acabe después de Navidad.
