FERROL360 | Miércoles 29 abril 2020 | 16:40
En el día después de la presentación del plan de desescalada del Gobierno de España, el presidente de la Xunta ha afirmado este miércoles que Galicia «no puede avalar» ese proyecto. En una comparecencia en San Caetano, Alberto Núñez Feijoo ha considerado que incluye «algunas luces y muchas sombras» y ha lamentado que el proceso se guíe a partir de las provincias.
Así, ha estimado que esa distinción administrativa es «del siglo XIX» y ha recalcado que no ha sido «consensuado» con las autonomías. Por ello, propone que sea «mejorado y rectificado; estamos a tiempo». En todo caso, ha saludado que el procedimiento sea «gradual», pero ha instado a modificar criterios sobre aspectos como la «movilidad provincial».
Igualmente, ha sugerido que se aclaren los «criterios sanitarios» para el salto entre fases. A su juicio, «la incógnita fundamental es cuáles son los parámetros y variables que se van a emplear en cada fase». Además, indica que no «se concreta el punto de corte» y que se desconoce «a partir de qué datos sanitarios el Gobierno va a autorizar el paso a la siguiente fase».
Para Feijoo, el plan se articuló con un «papel testimonial» de las autonomías y está «pensado para realidades urbanas, no rurales». «Lo lógico es que si dos provincias tienen situaciones epidemiológicas similares pueda haber movilidad», ha declarado. También atribuye «indefinición» sobre los ámbitos comercial, pesquero, rural, hotelero o de restauración.
Según el presidente de la Xunta de Galicia, se debe explicar, al mismo tiempo, el motivo por el cual en la fase 2 se puede ver a familiares en una terraza hostelera, pero no en sus casas. Finalmente, ha mostrado su extrañeza por el criterio de apertura de escuelas infantiles, supeditado a que los padres de los menores tengan que acudir a trabajos presenciales.