RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Lunes 29 diciembre 2014 | 14:44
El Concello de Ferrol celebrará desde las 09:00 horas de este martes una sesión extraordinaria que pasa por ser, esta vez sí, el último pleno del 2014. A la junta se remite el nuevo contrato para el servicio de recogida de residuos, que asumió Urbaser hace más de dos décadas. La propuesta del grupo de gobierno es «insostible» a ojos del BNG.
Su portavoz municipal y candidato a la alcaldía, Iván Rivas, ha argumentado este lunes en rueda de prensa que el PP sigue externalizando «aqueles servizos que poderían ser asumidos» por el Ayuntamiento. A su juicio, se propicia una «hipoteca para os veciños», como creen que ya ha ocurrido con el contrato del servicio eléctrico, la asesoría jurídica del consistorio o el saneamiento.
Rivas ha alertado de un «novo contrato en base a criterios inasumibles» en vísperas de unas elecciones, aventurando que es «insostible» tanto económica como medioambientalmente. A su entender, solo se busca «producir maiores beneficios» a la adjudicataria y «non ten ningunha intención de xerar emprego».
Contrato
Para el edil, «é un contrato moi prexudicial», reiterando la apuesta de su formación por el compostaje como alternativa al modelo Sogama. Los nacionalistas censuran que los ingresos por la recogida de cartón o vidrio no recaigan desde ahora en la administración local, sino en la propia concesionaria, y que no se tenga «en conta ningún criterio que poida fomentar o emprego».
De hecho, Iván Rivas ha asegurado que el pliego «contempla a non necesidade de persoal» nuevo y que solo se consolidarían los empleos del plantel subrogable. Así, el BNG señala que las jubilaciones y la no renovación de puestos temporales causaría una reducción de plantilla del 12 % a partir de un total de 147 personas. Por tanto, peligrarían unos 18 empleos.
Las críticas frentistas se extienden a la limpieza de playas, al reseñar que no se impulsa más allá de la temporada alta, o al desbroce en zonas rurales, que piden que sea al menos 3 veces al año, como reclaman entidades vecinales, y no dos como hasta ahora. El nivel de rentabilidad alcanza un umbral del 93 % para la nueva concesionaria, estima el BNG a partir del pliego.