Publicidad

Ferrol en Común exige garantías urgentes por el deterioro del aglomerado de Catabois a menos de un año de su obra

Trabajos en la carretera de Catabois (Foto de archivo)
Trabajos en la carretera de Catabois (Foto de archivo)

El estado del aglomerado de Catabois, apenas un año después de su ejecución, ha reabierto el debate sobre el control de calidad de las obras públicas en Ferrol. El grupo municipal de Ferrol en Común ha reclamado la aplicación inmediata de las garantías contractuales y la puesta en marcha de un sistema de supervisión más estricto para evitar lo que consideran un uso ineficiente de los recursos públicos.

Desde la formación denuncian que es «inadmisible» que se sigan ejecutando obras municipales sin un seguimiento posterior adecuado de su calidad, una situación que, aseguran, no es aislada y se repite en distintos viales intervenidos durante el actual mandato.

Catabois, ejemplo de deterioro prematuro

Según Ferrol en Común, la Estrada de Catabois, reurbanizada tras varios retrasos y ejecutada hace menos de un año, presenta ya signos evidentes de degradación. Entre los desperfectos señalados figuran el desgaste del aglomerado, el deterioro de los refuerzos en tapas de servicios y el desgaste prematuro de la señalización vial.

Estos fallos, apuntan, no solo afectan a la imagen de la vía, sino que pueden comprometer la seguridad del tráfico, generando situaciones de riesgo para la circulación diaria.

Petición de un protocolo de actuación en obras públicas

Ante esta situación, Ferrol en Común propone la creación de un protocolo reglado de control de obras municipales, que permita actuar de forma inmediata en caso de deficiencias mediante la ejecución subsidiaria a cargo de las empresas responsables.

El objetivo, señalan, es evitar que las compañías adjudicatarias de obra pública puedan quedar sin consecuencias ante posibles deficiencias de ejecución y garantizar una mayor eficiencia en el uso del dinero público.

Control exhaustivo de firmes y rebacheos

El grupo municipal también reclama una revisión global del estado de los aglomerados realizados durante el actual mandato, así como de las intervenciones de mantenimiento y rebacheo efectuadas por la empresa adjudicataria del servicio.

Ferrol en Común insiste en la necesidad de un control de calidad más riguroso y continuo, que permita asegurar la durabilidad de las actuaciones y optimizar la inversión municipal en infraestructuras urbanas.