Otro Martes Santo en el que los ferrolanos y ferrolanas se han volcado a las calles de la Magdalena para ver la procesión de la Cofradía de Dolores, con su Cristo de la Columna y la Virgen de la Esperanza. Uno de los momentos más emocionantes en la semana de pasión ferrolana.
Las calles del centro se llenan de gente, de todas las edades, llama la atención la cantidad de niñas y niños adolescentes, que disfrutan sentados en las aceras con paquetes de pipas esperando que inicie la procesión, horas antes de la salida de la Esperanza.
La gente hace cola en la plaza de Amboage, algunas mujeres con sillas plegables de playa y coca colas, para aguantar hasta la retirada del Martes Santo, uno de los momentos más emocionantes de la Semana Santa ferrolana, cuando las niñas del tercio de la Esperanza le canta a la virgen: ‘Una madre no se cansa de esperar’, y seguro que muchas madres que escuchan esta canción, desearían no cansarse nunca de esperar a sus hijos.
Una Madre No Se Cansa de Esperar
La vida cotidiana está más cargada de impaciencia que de posibilidad de espera. Ya sabemos ese refrán que dice: ‘La esperanza es lo último que se pierde’, aunque todas las abuelas saben también que ‘El que espera desespera’.
Sea como sea, Ferrol no se cansa de esperar cada año, para ver a la Virgen volver al corralillo. Si Ferrol ha demostrado algo, es que la ciudad ‘No se cansa de esperar’.
Os dejamos una crónica visual de este Martes Santo.







































