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Ferrol le debe mucho al vino: una historia de impuestos, tabernas y una concatedral

Mesón Picasso. Foto: Alicia Seoane

El vino fue mucho más que una bebida en el Ferrol de la Ilustración. En el siglo XVIII, se convirtió en un auténtico motor económico y fiscal, clave para financiar infraestructuras, servicios públicos y el crecimiento de una ciudad en plena transformación.

La creación de la llamada Junta Arbitraria del Vino en 1765, a raíz de una Real Orden, marcó un antes y un después en la gestión económica local. Este organismo regulaba un impuesto sobre el vino que se introducía, consumía o comercializaba en Ferrol y A Graña, generando ingresos fundamentales para la villa.

En sus inicios, el objetivo principal de este tributo fue sufragar la construcción de la iglesia de San Julián, que posteriormente sería desmantelada debido a las obras del foso del Arsenal. Sin embargo, su alcance fue mucho más allá. Gracias a este impuesto, se financiaron servicios esenciales como la escuela pública, el salario del médico, fuentes, la casa consistorial, la cárcel o los pósitos.

A partir de 1783, con la llegada a la alcaldía de Eugenio M. Álvarez Caballero, la Junta del Vino experimentó cambios en su composición y orientación. En 1790, parte de estos fondos se destinó directamente a mejorar las condiciones de vida de la población con la construcción de infraestructuras como un matadero, una carnicería, un secador de pieles o una nueva casa consistorial con escuela, situada en el entorno del actual Cantón.

El vino, considerado entonces una bebida vigorizante y estimulante para el trabajo, tenía una gran demanda, aunque no estaba al alcance de toda la población. Las clases populares recurrían con frecuencia a la sidra, más económica, lo que llevó a que, a partir de 1795, el impuesto se ampliara también a sidra, licores y aguardientes.

La importancia del vino en la economía ferrolana se refleja también en el elevado número de tabernas existentes ya en 1770, que fueron obligadas a organizarse en gremio para regular su actividad.

Betanzos villa proveedora de vino

Además, el abastecimiento de vino dependía en gran medida de la importación, hasta que el cultivo de la vid en zonas como Betanzos experimentó un importante crecimiento en la segunda mitad del siglo XVIII, contribuyendo a satisfacer la demanda de una población en aumento.

El vínculo entre el vino y la estructura económica y social de la época también alcanzaba a la Iglesia. La parroquia de San Julián, integrada en la diócesis de Mondoñedo, participaba en el sistema de diezmos y rentas en especie, recibiendo parte de la producción vitivinícola de zonas cercanas como Mondoñedo, Viveiro o Lourenzá. Estos ingresos formaban parte de una compleja red de impuestos eclesiásticos y reales que sostenían tanto a la institución religiosa como a la administración local.

En la actualidad el vínculo de Ferrol con el vino, va más allá de ser una ciudad tradicionalmente consumidora y ha empezado a llamar la atención por su producción. Es el caso de las bodegas el Paraguas, situadas en Esmelle, que han conseguido, crear vinos excepcionales y exclusivos tanto por su calidad, como por sus pequeñas producciones. Es el caso del blanco ‘Astillero’ reconocido internacionalmente en la guía Parker, y premiado también como mejor vino blanco a nivel nacional.

Desde Cites, con su propuesta del Festival Ilustrado, buscan poner en valor, la historia y el patrimonio que marcaron el nacimiento de Ferrol como ciudad. Además, ese pasado histórico podría abrir nuevas posibilidades para la puesta en valor del patrimonio ilustrado de Ferrol, con propuestas como la recuperación de un tipo de vino similar al de la época, que pueda ser degustado, etiquetado y comercializado en espacios culturales especializados.

El vino no solo explica una parte esencial de la historia económica de Ferrol, sino que también se perfila como un elemento con potencial para reactivar su identidad cultural y turística. El vino también estará presente en la actual edición del Festival Ilustrado que ha sido aplazado por la mala previsión meteorológica, pero ya tiene nuevas fechas, el 29 y 30 de mayo.