
MARTA CORRAL | Ferrol | Sábado 5 febrero 2022 | 12:23
Al creador del icónico de Ferrol Mola, el makako amarillo que se pasea por paredes de medio mundo dando un motivo necesario para que sintamos orgullo por el terruño, se le ha acabado la paciencia. Se trata de un artista ferrolano que prefiere mantenerse en el anonimato y que se ha sentido agraviado por la administración del grupo de Facebook que escogió su famosa frase como nombre identificativo.
Después de que allí eliminaran reiteradamente sus publicaciones aun sin infringir las normas, la gota que colmó el vaso llegó en mayo de 2020, cuando compartió en el grupo un vídeo animado sobre el makako que había realizado la cineasta ferrolana Peque Varela y también se lo censuraron sin saber por qué, tal y como publicamos en aquel momento en Ferrol360.
«Cuando vi que había aparecido el grupo me pareció bien porque esa era la idea: hacer un lema que nos una a todos bajo ese espíritu de que Ferrol mola. Me daba igual que la gente lo usase para cosas no comerciales, pero estaba todo orgulloso… Ahora me da la impresión de que son ellos los que me quieren explicar a mí de qué va lo que yo he creado», explicaba entonces el creador del makako.
Voluntad de entendimiento
Este pasado lunes, el administrador del grupo de Facebook advertía a sus miembros de que «nos quieren cortar la libertad de expresión», asegurando que el creador del makako «nos pone una pistola en el pecho» por estar usando una marca registrada que, insiste en su calumnia, «son dos palabras del acervo popular, propias de todos los ferrolanos y que las comercializa como registradas».
Sostenía el administrador en esa publicación, que tiempo después borró para escribir otro mensaje en el que accedía a cambiar la fotografía del grupo para que se viese su «voluntad de diálogo», que un bufete de abogados se había puesto en contacto con ellos e «incluso nos pide una cantidad de dinero». En todo caso, nada tiene que ver esto con la libertad de expresión sino con un uso indebido de la marca.
Desde Ferrol360 nos hemos puesto en contacto con los abogados del creador del makako y nos adelantan que el administrador del grupo ha hablado con ellos ese mismo día 31 de enero con voluntad de arreglar la situación de forma amistosa y que ahora se encuentran en un proceso de negociación, así que les pregunto en qué infracciones podría estar incurriendo la comunidad de Facebook en caso de que el diálogo no fructificase.
¿Qué dice la ley?
Enumeran que podrían infringir los derechos de autor del creador, en concreto sus derechos morales recogidos en el artículo 14.4º de la Ley de Propiedad Intelectual que hace referencia al «respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación».
Asimismo, atendiendo al Derecho de Marcas, esta ley le reconoce como creador y propietario del nombre comercial Ferrol Mola asociado a la obra original del makako: «Podríamos estar ante un posible uso ilegítimo del nombre comercial que pudiera suponer un menoscabo o perjuicio para la correcta explotación por parte de su titular, asociando o confundiendo la marca y el nombre de su creación original con otros intereses o fines contrarios a su ética personal y comercial que pudiera afectar a su reputación como autor».
Esta es una de las claves de todo el conflicto, un sentimiento que perturba al creador del makako porque, ha confesado en varias ocasiones, no se siente identificado con buena parte del contenido que se publica en el grupo y mucho menos con la censura que se lleva a cabo en base a una normas que no se aplican para todos los miembros por igual. De hecho, él nunca ha compartido allí publicidad alguna de sus productos de merchandising, que vende lícitamente, y le han eliminado el contenido igualmente.
Un cambio de nombre sin fotos
El bufete confirma que el requerimiento que han enviado al grupo pide que dejen de usar el nombre Ferrol Mola y que lo cambien por otro «evitando en todo caso la confusión con la marca registrada por mi representado», que dejen de emplear imágenes o copias del diseño original como fotos identificativas y que abonen 200 euros de indemnización por «los gastos producidos hasta el momento en este proceso de mediación previo a una eventual reclamación judicial», una cantidad casi simbólica.
Añaden los abogados que la voluntad de su representado no es denunciar judicialmente ni cerrar el grupo de Facebook, sino llegar a un acuerdo y que se desvinculen de las marcas que tiene registradas. Recuerda el autor que él empezó a dibujar al monigote amarillo en los primeros coletazos de los años 2000, unido inicialmente al proyecto Fecal y diciendo «Fecal Mola» o «Vota Fecal».
Después, añade, «un día, ya en 2009, se me encendió la bombilla y pensé que sería mejor reorientar el mensaje para que los niños crezcan orgullosos de su ciudad y nadie venga con que Ferrol es una mierda, que estaba muy de moda en mi juventud». Así que el primero lo pintó en una casa tapiada enfrente del colegio Compañía de María porque allí estudiaba su sobrino: «Para que lo vieran los chavales al salir… Pero lo que pasó fue toda una sorpresa, la buena acogida que tuvo…», recuerda.
Primero el makako, después del grupo
Después le seguiría el de Amboage, el de la antigua plaza de Armas y muchos más que han viajado por todo el mundo con sus pinturas y las pegatinas que la comunidad Ferrol Mola ha ido pegando por decenas de países. Los primeros testimonios gráficos registrados del makako diciendo la famosa frase podremos encontrarlos en este blog y datan del 27 de marzo de 2012 aunque había pintado ya muchos antes de esta fecha:

El grupo de Facebook, en cambio, está creado posteriormente, el 22 de mayo de 2013. Tan solo un par de meses después de su creación, en julio de 2013, los grafitis de Ferrol Mola habían llegado al Torrente Ballester en una exposición muy celebrada —como se puede comprobar en esta página de la hemeroteca de La Voz de Galicia—y que nos da una idea de lo consolidada que estaba la obra ya en ese momento, habiendo inspirado seguramente al fundador del foro que, recordemos, llegó incluso a hacerse camisetas plagiando la marca:

Esperemos, no obstante, que la sangre no llegue al río y Ferrol Mola no acabe teniendo que llegar a buscar la justicia en los tribunales.
