
RAÚL SALGADO / RAÚL LOMBA | Ferrol | Sábado 9 diciembre 2017 | 21:35
A Malata ha cerrado por vacaciones. El próximo partido del Racing como local será después de la Navidad. La despedida de 2017 no ha dejado la más mínima sorpresa. Otra derrota, esta vez ante el Real Madrid Castilla, y la escalofriante cifra de 12 jornadas sin conocer la victoria.
Anclado en la parte baja de la tabla, el cuadro verde se ha empeñado en trasladar la impotencia a la grada. No ha sido su peor encuentro, hecho que provoca un sabor de boca todavía más desagradable. Esa imagen la ha tenido que transmitir sin ninguno de sus capitanes titulares y recurriendo a la cantera.
El plantel preparado por Santiago Solari desembarcaba en Ferrol con la parafernalia que rodea al club galáctico. Sus secundarios, con toallas blancas para no mancharse los traseros en los asientos del estadio. Cosas de los grandes cuando viajan a provincias.

Una defensa con cambios en el tercer duelo liguero con Carlos Mouriz como director deportivo. Eso sí, no se ha visto a directivos de fuste más allá del presidente, José María Criado. Perfiles ya vistos en el Castilla, empeñados en agradar para dar el salto. Su preparador, protagonista de multitud de fotografías de aficionados.
El cielo anunciaba temporal. Llegaba a apagarse el sistema de iluminación en la zona en que anidan los entrenadores. Síntoma del lote de goles que estaba por venir. Con el castellonense discutido, el «Tena vete ya» sonaba con más rotundidad que nunca.
Y lo cierto es que habría ocasiones para la esperanza; nada más empezar, con el eje Fran Sota-Joselu-Adrián Armental. Primera pared con Belman. Un cuadro capitalino flexible, un Racing con la lección aparentemente bien aprendida. Ian Mackay ya paraba magistralmente en el 9 a tiro de Quezada.

Ese madridista subiría el gol inicial de la tarde en el 24. Joselu cuajaba una ilusionante aparición en una sesión dominada por la velocidad merengue. Su buena circulación contrastaba con un afán por no arriesgar. Porque los de Solari, en realidad, enseñaban la mercancía, pero tampoco la sacaban de paseo.
El tanto de Quezada, remate letal a la red. Pese al revés, los ánimos no flojearon en el once racinguista, que en el segundo tiempo sí pecaría de imprecisiones y un incipiente desgaste físico. Fran Sota, con un disparo brillante, se unía al carrusel de pretensiones; sin alegrías gigantes, el Castilla pulsaba la tecla adecuada.
La llamada a cegar las conexiones con la línea local más avanzada. Sergio Otero volvía a erigirse en uno de los principales frente a un grupo rácano. El segundo gol haría resurgir los gritos críticos, pero ese logro de Seoane sí tendría réplica.

Joselu abría la puerta en el 63 con el 1-2. La explosión tantas veces esperada. Adrián Armental y Joseba Beitia también se animaban, pero los errores en la zaga dejarían heridas de guerra; la definitiva, la sentencia del minuto 81.
Desde entonces, poco más que apuros y amagos en un duelo atractivo. Casi sin respiro, el enésimo reflejo de las carencias del Racing, que siguen sin encontrar bálsamo por incomparecencia directiva. Demasiada paciencia como para que no haya regalos en Navidad.
FICHA TÉCNICA
RACING | Ian Mackay, Aitor Aldalur, Borja Freire (Brais Abelenda en el 80), Jacobo Trigo, Nano Macedo, Sergio Otero, Adrián Armental, Joseba Beitia, Joselu, Fran Sota y Mendi (Alain Eizmendi en el 53)
REAL MADRID CASTILLA | Belman, Álex, Reguilón, Javi Sánchez, León, Jaume, Franchu (Campuzano en el 72), Seoane, Cristo (Dani Gómez en el 86), Óscar (Fidalgo en el 62) y Quezada
GOLES | 0-1, Quezada, minuto 24; 0-2, Seoane, minuto 52; 1-2, Joselu, minuto 63; 1-3, Fidalgo, minuto 81
ÁRBITRO | Carlos Pérez Fernández (Castilla y León), que ha amonestado a los locales Sergio Otero en el minuto 83 y Aitor Aldalur en el 89 y al visitante León en el 47
INCIDENCIAS | A Malata, 1.500 espectadores