
RAÚL SALGADO | Ferrol | Sábado 11 marzo 2017 | 22:00
Incapaz de transmitir sensaciones que destilen tranquilidad, el Racing persistió en su coqueteo con un juego desapacible. No pasaba de un triste empate sin goles en un duelo de idas y venidas intencionadas hasta que Laro Setién exprimió sus minutos sobre la cancha y firmó el único gol de la tarde.
A un Lealtad sabedor de que el tiempo podía decantarse a su favor parecía que ni siquiera le importaba lo que pudiese ocurrir y dejaba las conclusiones al azar. Era un once verde de eventualidades, con Brais Abelenda víctima de la reconversión en su papel habitual por las necesidades.
Pese a las dudas por su estado físico en las horas previas, formaron Pablo Rey y Mendi. Este último rindió a un gran nivel, metiéndose en todas las cocinas. Dispuesto a alterar el estado de las cosas. Un canterano en el banquillo; con él, el recién incorporado Rafa García.

Aunque semejase que algo nuevo comenzaba, con el presidente nombrado horas antes en el palco y el máximo dirigente de la federación autonómica a su lado, pocos matices novedosos se vieron en A Malata. Miguel Ángel Tena, por momentos demostrando rabia e impotencia, pedía a los suyos, pero no había luz al final del túnel.
El balón parado determinó las primeras intenciones del Lealtad y su propia fragilidad para sacar rendimiento a esas acciones. Un par de descartes en el último milímetro hicieron encender temores, quedándose finalmente en anécdotas.
Resultaba misión casi imposible perforar las costuras de un cuadro asturiano capaz de poblar en línea los espacios decisivos. Directo y contundente, Gonzalo García estuvo muy enchufado; Víctor Vázquez, seguro en el corazón de la retaguardia.

Empujaban los de Villaviciosa y el Racing replica sin abundancia, aunque en buenas condiciones. Una sucesión ante la portería rival no dejaba fruto alguno, pero es que el Lealtad fallaba alguna que parecía cantada.
Se repetía la estrategia a balón parado y los verdes se quedaban momentáneamente acorralados en su zona. A media luz, el desgaste físico en un retén de circunstancias fue palmario en el segundo tiempo. Los asturianos, aparentemente, se hacían con la cuchara para remover la olla.
El aliño, sin embargo, corría a cargo de Dani Benítez. Tapado en el primer período, dejó destellos de su genialidad en los minutos decisivos. Pudo desequilibrar la pugna una acción de Diego Maceira, como también alguna de Adrián Armental, que generó y que fue objeto de ira visitante. Nada de nada.

Sostenidos en una línea trasera fiable, con José Cruz de menos a mucho más, desde la grada se asistía a la sensación de que afloraban los nervios. Y la parroquia respondió negativamente ante los cambios. Bicho, en un partido feo, entregó todo su fútbol a la causa y ayudó a revolucionar.
Bastantes oportunidades, nulo resultado ante un juego asturiano más templado hacia el final. La salida de jugadores de refresco no pintaba bien, pero una acción genialmente aprovechada por el joven Laro Setién sirvió. Ganar, como sea.
FICHA TÉCNICA
Racing: Ian Mackay, Brais Abelenda, Diego Maceira, Víctor Vázquez, José Cruz, Gonzalo García Cea, Adrián Armental (Laro Setién en el 80), Mendi (Bicho en el 67), Joselu, Pablo Rey (Rafa García en el 87) y Dani Benítez
Lealtad: Porrón, Omar (Valdo en el 87), Keko Roza, Mendi, Alberto, Álex Blanco, Jandrín (Belda en el 79), Llano (Camporro en el 69), Grande, Robert y Muñiz
Goles: 1-0, Laro Setién, minuto 85
Árbitro: Pablo Arias (Castilla y León), que ha amonestado a los locales Víctor Vázquez y Brais Abelenda y a los visitantes Alberto y Llano
Incidencias: A Malata, 2.000 espectadores