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Indignación entre los vecinos de Canido por los continuos robos en la huerta comunitaria

La Horta Comunitaria de Canido, en Ferrol, ha vuelto a ser víctima de un robo, el tercero en las últimas semanas, en un contexto ya complicado por los continuos daños provocados por los jabalíes.

Según denuncian las personas usuarias de este espacio, los llamados «amigos de lo ajeno» accedieron nuevamente a la zona, registraron el almacén y sustrajeron una carretilla, herramientas y distintos útiles de trabajo, sumándose a otros robos recientes en los que ya habían desaparecido materiales similares.

Un proyecto comunitario consolidado

La huerta comunitaria acaba de cumplir cinco años al servicio del barrio, consolidándose como un espacio de convivencia y sostenibilidad en el que participan más de treinta familias.

Se trata de un proyecto diverso y multicultural, ya que en él conviven personas procedentes de media docena de países, que cultivan en sus parcelas una gran variedad de productos, muchos de ellos originarios de otras latitudes.

Robos y daños que ponen en riesgo la iniciativa

A los robos reiterados se suma otro problema que viene agravándose desde el pasado verano: los ataques frecuentes de jabalíes, que dañan los cultivos y dificultan el mantenimiento de las parcelas.

Esta doble presión —por un lado, los destrozos provocados por animales y, por otro, los hurtos continuados— está generando una creciente preocupación entre las personas participantes, que ven cómo su esfuerzo se ve amenazado.

«Corren malos tiempos para la horta comunitaria», lamentan desde el colectivo, que teme por la continuidad de un proyecto que, durante años, ha sido ejemplo de cohesión social, sostenibilidad y vida comunitaria en el barrio de Canido.