RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Sábado 27 septiembre 2014 | 20:57
El morbo previo a cualquier duelo de estas características se diluyó con el paso de los minutos. Tablas entre Racing de Ferrol y Compostela este sábado en A Malata en un derbi gallego de bronce que comienza a tener arraigo. Se jugó en una tarde soleada, rozando los 27 grados en los minutos anteriores al inicio y con muchas caras conocidas en la grada, que aun así no contó con más de 1.500 aficionados.
Acabaron en el banquillo Antonio López, Iván Forte o Adrián Dalmau, por cuyo abuelo, recientemente fallecido, se guardó un minuto de silencio antes del primer silbido. Regresó Marcos Álvarez tras su ausencia de las primeras semanas ligueras -entró por un lento Iosu Villar en el 16 de la segunda-, mientras que Pablo Rey causó baja por sus molestias físicas.
Manolo García volvió a cambiar algunas piezas en el tablero. Se convirtió Dani Rodríguez en pivote imprescindible, pero con su conocida vocación de referente en solitario. Le apoyaban en línea delantera un potente Thiago Benevides, Adrián Cruz -estrenando posición- y Joselu, rostro familiar para el numeroso grupo de seguidores capitalinos sentados en lo alto de Gol Norte.
Inicio
Empezó con mucho ritmo la cita. Toques de juego alto y primer intento del Compostela al palo ya en el 3, trazando acciones como en un futbolín. No acertó Benevides, que aunque flirteó con la perfección en ciertos pases no encontró conexión correcta en la finalización. Se animó Joselu en el 6, pero tampoco encontraba la cobertura deseada. El brasileño del cuadro naval tentaría a la suerte tres minutos después, también sin éxito.
Dominó el Racing con claridad en la primera parte, copando las vías clave en el tapete rival y evitando cualquier internada roja, pero volvió a pecar de falta de concreción y no supo aprovechar esa superioridad. A cambio, defraudó el Compostela, con mala estrategia y bastante pretencioso, pese a la fama que le precede.
Muro contra muro, Diego Vela volvió a encontrarse con la dureza rival, que mereció paulatinamente las tarjetas del colegiado. Thiago al palo, seguido luego por un muy regular Diego Maceira -que, no vieron doble, compartió número 5 en su camiseta por error al inicio del segundo tiempo con Víctor Vázquez-, quisieron retar al meta Ramón Sánchez, dejando peligro, pero quedándose en pretensiones vacías.
Compostela
Fue Teles el principal estandarte del particular juego santiagués, causando el sudor de las bandas verdes. Tras un arranque excitante, decayó el nivel del espectáculo, que careció de capacidad de decisión y puñetazo en la mesa. Poco trabajo para un Ian Mackay eficiente, nueva demostración de fortaleza de Dani Rodríguez y faltas efectivas del visitante para detener incursiones del anfitrión cerraron el primer tiempo.
Poco a poco, el Racing cerró las calvas del sistema ofensivo de los de Alonso, pero Manolo García no supo centrar el dispositivo. Joselu se retrasó ante la falta de ocasiones incisivas y el Compostela, sin desterrar su aparente apatía, optó por atenazar a un equipo de casa que sigue sin encontrar el camino. Fallos recurrentes, como la ausencia de réplica ante jugadas que podían hallar el complemento idóneo.
Los recambios definitivos no inyectaron energías renovadas a los de A Malata, sumidos en el anochecer del coliseo ferrolano y necesitados de ideas que no florecieron. Su victoria aislada de la pasada semana ante el Tropezón parece quedar en anécdota cuando el Racing tendrá que jugar un atractivo derbi comarcal el próximo domingo (16:30) en casa del Somozas.

