RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Domingo 7 diciembre 2014 | 10:13
De menos a más, Jonathan Aspas se ha hecho un hueco en la primera plantilla del Racing. Aportando veteranía y experiencia, deja en cada incursión liguera detalles de juego templado, cabeza fría ante adversidades en el juego. El jugador de Moaña demuestra esa misma sabiduría cuando habla. Reflexiones muy interesantes las suyas tras el triunfo de este sábado por 2-0 en A Malata ante el Coruxo.
Aspas aboga por «seguir esta racha» y cree que «en casa estamos siendo un equipo fuerte en los últimos partidos». Sin embargo, «ahora viene otro rival complicado», el Celta B, de nuevo en A Malata el sábado. «Tenemos que estar más cerca de los equipos de arriba», apunta, para sostener a continuación que son «un equipo que si nos ponemos por delante todo se ve mucho mejor». Para muestra, el duelo ante el Coruxo.
A su juicio, contaron con «el acierto de llegar» primero a portería, pero «luego el partido se rompe». Hubo «muchas ocasiones» en bando verde y los once navales hicieron «por momentos muy buen fútbol». El cuadro olívico tiene «jugadores de calidad», que «saben jugar con el balón», pero el Racing fue «un poco superior».
Calidad
Jonathan Aspas también estima que no se puede «conceder nada a un equipo que tiene tanta calidad» y «jugadores rápidos» que con «cualquier contra pueden sentenciar». Sin embargo, precisamente «en una contra tuvimos la ocasión de meter el segundo», pero «pudieron ser más». Balance positivo en la zona trasera: «Contentos por dejar la portería a cero».
No en vano, los de Manolo García acumulaban varios «partidos locos donde nos metían goles facilísimos». Tiene claro Aspas su posicionamiento al respecto: «Se echa la culpa a la defensa, pero yo creo que es un poco culpa de todos, desde el delantero hasta los que están en el banquillo; somos un equipo».
Reconoce que ya «eran muchos goles en contra», un síntoma de «debilidad», por lo que vio «importante seguir a cero». Play off, empieza a escucharse en pasillos. De momento, hay que esperar por «si pincha alguno». Aunque los próximos partidos no enfrentarán al Racing con «rivales a priori directos», sino «un poquito por debajo» en la clasificación, «hay que sumar».
Riesgo
Para el pontevedrés, «el próximo en casa tiene que ser a muerte». Ya advierte, eso sí, del riesgo en Luanco: «El Marino sabemos que va a ser un campo complicado, marcará el terreno de juego el fútbol». Paso a paso, de momento «hay que pensar en el Celta B y ganarlo». A juicio de Aspas, «es importante enganchar este mes bueno» y matiza que «quedan dos partidos» en los que hay que desterrar «errores nuestros.
Por ejemplo, los de Logroño la pasada semana, que privaron de punto alguno. «Tenemos que hacer dos victorias de dos partidos», opina. Preguntado por el alto número de tarjetas en el vestuario, subraya que «eso va con el juego» y que «a veces tienes que cortar la jugada», pero el árbitro «es el que decide».
«Somos un equipo guerrero», dice entre sonrisas y con las luces ya casi apagadas en el estadio. En este sentido, confiesa que «hay que tener cuidado» con los cartones, pese a que existan «jugadas tácticas que a veces se interpretan mal». La realidad es que el Racing está «recibiendo bastantes tarjetas amarillas», pero «el equipo está ganando» gracias a un potente banquillo.
Continuidad
«Soy partidario de mantener a los 11 cuando el equipo gane», reconoce un sincero Aspas, que resalta que «la continuidad te da motivación». No descuida a los suplentes, ya que cree que «en este equipo son muy importantes». En su opinión, «aprietan entrenando y hacen que tú aprietes más». Sobre su compañero de once Álvaro Cuello, Aspas asevera que «está» y «estuvo jugando bien».
Eso sí, «en un momento donde igual menos me lo esperaba, tuve la oportunidad» de saltar a la formación inicial. «Ahora no la puedo dejar escapar», declara. Se ve como complemento de Cuello: «Yo creo que somos diferentes». ¿Por qué? «Él defiende mucho mejor que yo, pero yo creo que ataco mejor que él», añade como clave.
Mensaje final: lo más importante es «jugar, que el equipo gane» e ir «cogiendo minutos para cada vez estar mejor». Merece la pena escuchar a Aspas.


