ALICIA SEOANE | Viernes 3 de octubre de 2025 | 9:45
La logopedia es todavía una disciplina desconocida para muchas familias. A menudo, se asocia únicamente al tratamiento de los trastornos del lenguaje en la infancia, pero la experiencia de profesionales como Kika Evia demuestra que va mucho más allá: atención, memoria, voz, deglución o lectura comprensiva forman parte de un campo de trabajo que incide en la calidad de vida tanto de niños como de adultos.
«Yo inicialmente soy maestra. Empiezo a trabajar en la docencia y me doy cuenta de que había cosas que no sabía resolver. Ahí es donde comienzo a formarme en logopedia, hasta colegiarme y abrir mi propio gabinete», recuerda Kika. Aquello ocurrió en torno al año 2000, y desde entonces han pasado ya más de 25 años de trayectoria profesional.
Tras una primera etapa en Santiago de Compostela, Kika abrió su consulta en Ferrol, donde ha consolidado un espacio de referencia en logopedia y, más recientemente, en Mindfulness como complemento terapéutico.

¿Cuándo acudir a un logopeda?
Muchas veces, la primera señal la dan los propios colegios: «En el habla de un niño se nota que articula mal, que no pronuncia bien. A veces es algo evolutivo y se resuelve solo, pero otras veces es necesario intervenir».
También los dentistas y ortodoncistas derivan pacientes: niños que «degluten mal, con la lengua adelantada, suelen necesitar apoyo logopédico, porque aunque una ortodoncia los deje perfectos, si siguen tragando mal, volverán a descolocarse los dientes».
La logopedia trabaja además con trastornos de voz, dificultades en la deglución y problemas de lectoescritura: «Un niño que no lee bien no comprende lo que estudia. La lectura es la base de todo el aprendizaje posterior», señala Evia, recordando la importancia de los dos primeros cursos de Primaria para consolidar estas habilidades.
Con la vuelta al cole, Kika Evia recomienda a los padres, «Observar, hablar mucho con los niños, leer cuentos con ellos…. Los padres que hablan y leen con sus hijos favorecen su comprensión, su gramática y su expresión».
Atención, memoria y Mindfulness: un enfoque propio
La clínica de Kika Evia incorpora una herramienta innovadora: el Mindfulness, «cuando encontré el Mindfulness me di cuenta de que tenía una aplicación maravillosa en logopedia, porque enseña al paciente a crear su calma y trabajar la atención de otra manera», afirma.
El entrenamiento en la atención plena no solo favorece la relajación en consulta, sino que ayuda a los pacientes —niños y adultos— a enfocar mejor en sus rutinas cotidianas. «Cuando aprendes a suavizar ese rum-rum mental, a observar y respirar, encaras los problemas de otra manera y te enfocas en las soluciones», explica.
Talleres de Mindfulness
Además de las sesiones de logopedia, la clínica ofrece grupos de Mindfulness semanales: Los miércoles a las 10:00 h, jueves a las 19:30 h y viernes a las 19:00 h en el Centro Cívico de Canido. La gente que asiste a los talleres nota el cambio, «sobre todo en la forma de mirar las cosas. Antes lo hacían con miedo o angustia y ahora buscan por dónde salir».
Otra de las técnicas que utiliza en la consulta es con la vibración y el sonido de los cuencos tibetanos, que ayuda a inducir a estados profundos de relajación, «es una herramienta que al usarse de forma relajante favorece un estado óptimo de concentración» explica Evia.
Una clínica para todas las edades
Aunque muchos asocian la logopedia solo a los niños, Kika insiste en que es un servicio para todas las edades: «No es solo para los pequeños. También trabajamos con adultos, desde problemas de voz hasta técnicas de respiración. Aprender a respirar bien es cuestión de salud y mejora el bienestar emocional».
La Clínica de Logopedia Kika Evia se ha convertido en un espacio de referencia en Ferrol (Calle Alcalde Usero, 23 ), uniendo la tradición de la logopedia con la innovación del Mindfulness como herramienta para la vida cotidiana.

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