
RAÚL SALGADO | Ferrol | Viernes 29 octubre 2021 | 19:25
Quizás las aguas ya estuviesen agitadas cuando las puertas están cerradas, pero los ferrolanos han desayunado este viernes con una sorpresa en clave municipal. Puede que no tanto, es el enésimo desencuentro en el seno de las fuerzas de izquierdas en la ciudad. A altas horas del jueves, la franja habitual, en el pleno se frenaban las inversiones presupuestarias del 2021.
La abstención de Ferrol en Común y el voto en contra del PP ante la concertación de un préstamo para hacer frente a estos proyectos sirvió para que la unión de PSOE y BNG fuese insuficiente. Estos dos partidos mantuvieron el entendimiento que derivó en la propia aprobación de las cuentas de este año, pero FeC se descolgó.
El alcalde compareció de urgencia en la mañana de este viernes en la plaza de Armas. Ángel Mato pidió a la formación que lideró el gobierno local en el anterior mandato que explique «por que os proxectos que acordamos os tres grupos están no aire; comprometen o futuro da cidade, a súa dinamización, a creación de emprego e as actuacións consensuadas».
Lamentó «este modo de facer política, este tipo de tácticas; debemos saber que cuestións son importantes e cales non, non hai dúbida de que Ferrol precisa destes investimentos». Opinó que no «parece moi responsable aprobar un orzamento e logo traballar en impedir que se execute; é un engano non ao goberno local, é un engano á cidadanía».
El regidor aseveró que supone que los ediles de Ferrol en Común se «decataron de que a falta de financiamento pon en perigo os fondos europeos da Edusi, conseguidos, por certo, polo anterior Goberno». Pese a las «lexítimas diferenzas», ensalzó que el BNG, en cambio, «cumpríu coa palabra dada».
Mato declaró que FeC «deberá dar explicacións de por que a reurbanización de Pardo Baixo, a rehabilitación das vivendas de Recimil» o la recuperación de la vivienda de Ricardo Carvalho Calero «están agora no aire». Lanzó reproches a actuaciones del anterior mandato que heredó sin finalizar y reivindicó que se «traballa para mellorar as condicións da cidade».
«Independentemente de quen promova as obras», aclaró. Anunció que pretende seguir «dialogando con todas as forzas políticas» y no aclaró qué alternativas se pueden manejar para salvar las actuaciones urbanísticas de calado a desarrollar con arreglo a esas inversiones presupuestarias, a las que se encaminaba la operación de crédito por unos 15 millones de euros.
Ferrol en Común y PP
La reacción de Ferrol en Común a su rueda de prensa no fue suave. En un comunicado, atribuyó «paternalismo» y «cesarismo» a Mato, cuyas declaraciones elevó a «irrespectuosas». «As organizacións políticas non negocian a través dos medios de comunicación; decide ao seu capricho e sen proxecto o que é bo ou malo», censuró.
La coalición de izquierdas sostiene que al borde de noviembre «está sen cumprir un 90 %» del acuerdo presupuestario. Incide en que la «veciñanza agarda unha resposta seria, non unha escenificación; agora ve frustradas as súas expectativas», y justifica su voto: «O crédito non era o comprometido; o que se pide non se paga no actual mandato e só se pode executar neste».
Para el grupo, «esa fórmula non é a máis axeitada para desenvolver un proxecto de cidade». Critica que el gobierno local no se puso en contacto con sus componentes «en ningún momento» para buscar «alternativas» y remarca que la «arrogancia e despeito públicos non son a mellor forma de achegamento».
Por lo pronto, desea que esa posición sea «corrixida polo ben da cidade na negociación dos orzamentos de 2022, á que si ou si estamos abocados». De este modo, abre la puerta a que no haya un cambio en su postura y las obras mencionadas queden en el aire o a expensas de un documento económico para el año entrante.
Pese a la imagen de frente común al pactarse los presupuestos, Ferrol en Común reclama «un cambio de talante, rigor no cumprimento dos acordos, negociación real e seguemento do acordado». Por su parte, con 12 de los 25 ediles de la corporación, el PP endosó «incapacidad de gestión» a Mato: «Presentó una chapuza de expediente».
La concejala Susana Sanjurjo apuntó que no «se puede hacer de espaldas al pleno y luego lamentarse sin presentar alternativas viables». Puntualizó que el alcalde «se presenta como la víctima, siempre más preocupado de culpar a otros ante los medios que de buscar alternativas; quiere alegremente pedir un préstamo de más de 15 millones de euros».