
RAÚL SALGADO | Ferrol | Jueves 15 diciembre 2016 | 14:00
Confundida entre la oscuridad y las primeras luces del día, la «Almirante Juan de Borbón» asomaba a los muelles del Arsenal Militar poco antes de las nueve de la mañana de este jueves. Tras asumir la condición de buque de mando en la Agrupación Naval Permanente número 1 de la OTAN, los más próximos a la dotación esperaban su llegada a escasamente una semana de la Navidad.
La estampa se repetía en otro de los puntos de atraque una hora después con el regreso del «Cantabria». Francisco Javier Romero Caramelo, almirante jefe del Arsenal, recibía a los militares y aplaudía su trabajo «al más alto nivel a pesar de lo ajustado» de su plantel. El contralmirante José Enrique Delgado, responsable de la SNMG-1, ha hablado de «privilegio y orgullo».
Con España al mando de la Fuerza, han presumido de «barcos ferrolanos de primera línea» y han cumplido con la «interoperabilidad», máxima en la Alianza Atlántica. El relevo, en beneficio de Noruega, se hará oficial con un acto a celebrar el 14 de enero próximo en A Coruña. Un periplo «espectacular», según Jesús Ángel Paz, comandante del barco.
Su trasiego por Atlántico, litoral norte de Europa o Mediterráneo ha servido como «adiestramiento colectivo, con un enfoque especial en las operaciones de alta intensidad», sostiene la Armada. También se convirtió en «escaparate de las capacidades de las fragatas F-100 y de la construcción naval española» al atracar en radas como Glasgow, Belfast, Hamburgo o Plymouth.