La Armada española ha dado comienzo al ‘Despliegue Atlántico 26’, la mayor operación naval de las Fuerzas Armadas españolas prevista para este año. Tras participar en los actos del Día de las Fuerzas Armadas celebrados en Vigo, el Grupo de Combate Expedicionario ha puesto rumbo al océano Atlántico para afrontar más de dos meses de operaciones, ejercicios internacionales y misiones vinculadas a la OTAN.
La agrupación naval está integrada por cinco buques: el Buque de Proyección Estratégica Juan Carlos I, el Buque de Asalto Anfibio Castilla, las fragatas Blas de Lezo y Reina Sofía, así como el Buque de Aprovisionamiento de Combate Patiño. En total, participan cerca de 2.500 militares, junto con 75 vehículos, 10 aeronaves y 12 embarcaciones anfibias.
El despliegue está bajo el mando del vicealmirante responsable del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad (CGMAD) y del Spanish Maritime Forces Headquarters (SPMARFOR), embarcado en el buque Castilla.
Rumbo a Estados Unidos
Durante la primera fase de la misión, la fuerza naval realizará actividades de adiestramiento e integración durante la travesía atlántica. Posteriormente, ya en la costa este de Estados Unidos, participará en el ejercicio internacional FLEETEX-250, organizado por la Marina estadounidense.
La agenda incluye además la participación en una Revista Naval Internacional en Nueva York, dentro de los actos conmemorativos del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos y de la creación de su marina de guerra.

Un papel destacado dentro de la OTAN
La última etapa del despliegue tendrá lugar durante el regreso a España, cuando el SPMARFOR asumirá el mando de la agrupación CTF ATLANTIC, encargada de la vigilancia y protección del Atlántico Norte dentro de la estructura de la OTAN.
La Armada ha destacado que España forma parte del reducido grupo de países aliados capaces de aportar un cuartel general marítimo plenamente cualificado para liderar fuerzas navales de la Alianza. De hecho, esta será la primera activación de una nación aliada bajo el nuevo modelo de Planes Regionales de la OTAN.
Además, permitirá la participación española por primera vez en la operación eVA ARCTIC SENTRY, una actividad de vigilancia y disuasión puesta en marcha este año para reforzar la seguridad del flanco norte aliado.
Seguridad marítima y protección de infraestructuras críticas
Desde la Armada recuerdan que el Atlántico constituye una zona estratégica para la seguridad internacional al concentrar importantes rutas comerciales, infraestructuras energéticas y cables submarinos esenciales para las comunicaciones globales.
En este contexto, el Grupo de Combate Expedicionario contribuirá a las tareas de disuasión y defensa de la OTAN, reforzando la presencia aliada en un escenario cada vez más relevante desde el punto de vista geopolítico.
La Armada ha querido destacar también el papel de las dotaciones de los distintos buques y unidades participantes, subrayando que la misión se sustenta en el compromiso de hombres y mujeres preparados para el combate y en el apoyo de sus familias, considerados un elemento esencial para garantizar la defensa de España y la seguridad de sus ciudadanos frente a los nuevos desafíos y amenazas híbridas.
