FERROL360 | Lunes 8 de septiembre de 2025 | 7:20
La Asociación de Vecinos de Caranza ha denunciado públicamente la «desidia» de la Xunta de Galicia en relación con la situación que afecta a los usuarios de la línea de autobús Ferrol-Santiago, gestionada por Monbús.
Según explican, la directora general de Movilidad, Judit Fontela Baró, «no desbloquea la situación con Monbús y permite que nuestra solicitud se dilate en el tiempo, cuando afecta a colectivos sensibles, que son los trabajadores y los universitarios que utilizan la línea Ferrol-Santiago y viceversa, a su paso por los barrios de Caranza, Recimil, Inferniño y Ultramar».
La entidad vecinal recuerda que llevan meses reclamando que se restablezcan las paradas que existían en la antigua F14 antes de las obras, entre ellas la de Caranza y la del barrio del Pilar. «Llevamos tres años subiendo a la estación de autobuses por las obras, pero ya es hora de recuperar lo que nos corresponde», sostienen.
La asociación insiste en que, a pesar del apoyo de la Delegada de la Xunta en Ferrol, de la concelleira de Seguridad del Concello y de la alcaldesa de Fene, la administración autonómica «mira para otro lado cuando Monbús impone sus condiciones, sufre retrasos en las líneas y ahora no le obligan a reiniciar el contrato que tenía antes de iniciar las obras de humanización de As Pías con las paradas en nuestro barrio».
Desde Caranza también recuerdan que en el contrato de A Coruña ya tuvieron que «ejercer presión y no ceder ante las ofertas de Monbús, que se negaba a pasar por Caranza alegando que con los semáforos inteligentes iba a sufrir retrasos».
En este sentido, subrayan que «los retrasos en las líneas de Monbús y la mala calidad del servicio son palpables desde hace años; los retrasos ya se inician en las dársenas cuando salen entre ocho y diez minutos más tarde de la hora de salida».
La asociación no entiende por qué la Xunta no firmó los convenios para iniciar la ruta de Santiago por Caranza al mismo tiempo que el de A Coruña. «La Xunta alegó que el contrato de Santiago era más complejo, pero no nos vale como argumento porque Ferrol es cabecera de ruta», remarcan.
La situación afecta de manera directa a usuarios que este lunes 8 de septiembre retoman rutinas laborales y universitarias. «Los usuarios de la línea de Santiago tendrán que seguir disponiendo de una hora a mayores para ir a la estación de autobuses porque la Xunta no hizo los deberes a tiempo», denuncian.
En este contexto, la asociación advierte que no se quedará de brazos cruzados: «Caranza no pide nada nuevo, simplemente recuperar lo que ya tenía y no estamos dispuestos a perder. Si es necesario comenzaremos movilizaciones y medidas de presión para que la directora general de Movilidad, o en su defecto el conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, agilicen los trámites y den la orden a Monbús de pasar por Caranza».
La entidad vecinal es contundente: «Están perdiendo el tiempo si piensan que vamos a permitir que Monbús imponga sus normas. Para eso ya está la Xunta de Galicia, que le permite desde hace mucho tiempo incumplimientos a esta empresa y una calidad nefasta del servicio. Un servicio público que debería ser impecable por ser un recurso básico, que debería ofrecer la Xunta de Galicia de la forma más eficiente posible».
A día de hoy, denuncian, «nadie asume la responsabilidad de por qué Monbús no inició la ruta por Caranza». Y concluyen: «Lejos de ello, ni siquiera se baraja una fecha próxima para comenzar, a pesar de la insistencia de la asociación que lo reclama a diario».