MARTA CORRAL | Ferrol | Viernes 8 julio 2016 | 14:28
Trabajadores de Porta Nova Park comparecían este viernes en la sede de la Conferencia Intersindical Galega (CIG), junto a uno de sus secretarios comarcales, Xesús Anxo López Pintos, para reclamar rapidez en el proceso concursal que afecta a la empresa, dirigido por el Juzgado Mercantil número 2 de A Coruña.
Piden, en concreto, que el administrador de la empresa -que entró voluntariamente en un concurso de acreedores que se hacía oficial en un auto del 31 de mayo-, acuda a los juzgados con los informes contables cuanto antes, para que el juez disponga de toda la información necesaria y así agilizar la liquidación.
Con más de tres meses de retraso en las nóminas se hace imprescindible, según el relato de Pintos, que la liquidación se produzca de inmediato porque, como recuerda, el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) sólo les cubriría hasta los cuatro meses de impago.
Además de la necesidad de acelerar el proceso, trabajadores y sindicatos instan al Concello de Ferrol a garantizar el empleo de los cuatro integrantes de la plantilla, bien contratándolos directamente si el consistorio asume la gestión del aparcamiento, exigiéndole a la nueva empresa concesionaria su subrogación o incluyendo esta cláusula en el pliego en el caso de convocar un concurso público.
En este sentido, aseguran, que en la reunión que mantuvieron sindicato, plantilla, empresa y Concello, el alcalde de Ferrol, Jorge Suárez, ya adelantó que la intención del Ejecutivo sería esta.
Tres meses sin cobrar
Pintos hizo balance, además, se los impagos que acumula la empresa hasta el momento. Concretando, Porta Nova Park adeuda a sus cuatro trabajadores tres meses de salario y 240 horas extras a cada uno de ellos, con el plus de nocturnidad del pasado ejercicio 2015, «unha cantidade grande», afirmó.
Recordó que la empresa hizo efectivo el pago de parte de la deuda anterior contraída con la plantilla después de que los trabajadores iniciasen una huelga que duraría 17 días y que se desconvocada el 6 de mayo. Ahora, advierte, la empresa tendría que indemnizar a los empleados con 18.840 euros de hacerse efectiva la liquidación.
El secretario comarcal de la CIG reiteró que lo mejor para los trabajadores sería precisamente eso, que la empresa se disuelva para que puedan cobrar el paro y el FOGASA los ampare, máxime cuando, a su juicio, no hay plan de viabilidad posible y el «futuro é moi negro», matizó.
De 300 abonados a un presente incierto
El clavo ardiendo al que se aferraban los gestores de Porta Nova Park -que, por separado, poseen participación en otras empresas que gestionan otros aparcamientos, según Pintos-, pasaba por la venta de plazas el parking por unos 5.000 o 6.000 euros, aseguran los empleados que, a su vez, se quejan de una «dejadez absoluta» y una mala gestión de la instalación.
La falta de mantenimiento, de comunicación entre los administradores de la empresa y los trabajadores -que «non teñen o teléfono de ninguén»-, además de las inversiones en cosas tan simples como la actualización del software de los cajeros para reconocer los nuevos billetes de euro, la reposición del material estropeado o la escasez de publicidad, son algunas de las causas por las que, según la plantilla, un aparcamiento que en su día llegó a tener unos 300 abonados, ahora está viviendo un presente incierto.












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