RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Jueves 11 septiembre 2014 | 14:07
La Comisión Cidadá pola Recuperación de Ferrol Vello no ve adecuado el contenido del plan especial para la barriada portuaria presentado por el Concello, lo que le ha llevado a formular alegaciones. En rueda de prensa, varios de sus integrantes han reiterado este jueves que la conservación de la zona depende no solo del Ayuntamiento, sino también de estamentos como el Ministerio de Hacienda, la Autoridad Portuaria o la Xunta.
Miguel Reimúndez, uno de sus portavoces, afirmó que Hacienda mantiene sin usos la antigua sede de Aduanas, mientras que el Gobierno gallego cuenta con «propiedades en ruínas». Piden «que o barrio se protexa» y lamentan que en los últimos años se haya consentido el derribo de edificios o la ampliación de alturas de «forma desmesurada».
La plataforma ve poco probable que se llegue a alcanzar el objetivo de intervenir en 140 viviendas en los próximos ejercicios ante el ritmo lento de rehabilitación en los anteriores. A su entender, el documento plasma «boas intencións», pero corre el peligro de quedarse en «papel mollado». Reimúndez observó que el consistorio pretende «recuperar as competencias das licencias» y facilitar diversas modificaciones urbanísticas.
Según el colectivo, la anunciada «agregación de parcelas», de «tres en tres ata sumar 12 metros de fachada», colisiona con la normativa autonómica en materia de Patrimonio, que solo autoriza estas prácticas «excepcionalmente». Sin embargo, la comisión cree que se podría aplicar al «60 % do parcelario do barrio», por lo que sería «unha medida xenérica».
Parcelario histórico
Recuerdan que se debe preservar el «parcelario histórico», por lo que tildan como «grave» esta pretensión. De hecho, estiman que el plan especial «ataca» ese objetivo. Miguel Reimúndez añadió que la creación de nuevas viviendas en antiguas edificaciones no sirve para mejorar la habitabilidad, ya que «as resultantes son igual de pequenas».
Asimismo, la comisión ciudadana solicita que, antes de suprimir plazas de estacionamiento, se establezcan zonas para residentes. También piden medidas sobre servicios esenciales, como el suministro de gas o la red de cable, y «sistemas de xestión para os solares baleiros». Por último, demandan la reducción de alturas de las edificaciones en la antigua Fábrica de Lápices y del propio número de casas.
Alberto Saavedra, expresidente de la asociación vecinal, lamentó que se haya estado «fomentando la especulación» en el barrio y pidió que se impida la reserva de inmuebles al completo para un único negocio. Consideró «incongruente» que el Plan Urban permita rematar el centro cívico portuario, hablando de «estafa» ante la inexistencia de fondos para actuaciones como la recuperación de la vivienda natal de Ricardo Carvalho Calero.
