FERROL360 | Martes 16 de septiembre de 2025 | 16:02
La Deputación da Coruña ha presentado un modelo residencial pionero en Galicia para la atención a personas mayores, denominado Casas de Acompañamento ás Persoas Maiores (CAM). Esta iniciativa pública y sostenible apuesta por centros pequeños, integrados en los municipios y centrados en cuidados de calidad que evitan el desarraigo de los usuarios de su entorno.
El plan inicial contempla construir tres minirresidencias en los concellos de As Pontes, Ordes y Rianxo. Cada centro tendrá un máximo de 59 plazas distribuidas en cuatro unidades convivenciales que simulan un hogar, con cocina, zonas comunes, habitaciones individuales o dobles con baño propio y un equipo profesional de atención permanente.
Según el presidente da Deputación, Valentín González Formoso, este modelo representa una alternativa a las grandes residencias institucionalizadas, que concentran plazas en las ciudades. «Están pensadas para evitar o desarraigo das persoas maiores, en atender ás persoas maiores sen que teñan que abandonar a súa contorna vital, os seus vínculos sociais e afectivos, nin a súa autonomía persoal», explicó.
Inspirado en experiencias nórdicas, el proyecto apuesta por una atención humana y cercana, con espacios terapéuticos, horticultura, zonas para reuniones familiares, comedores descentralizados y mobiliario elegido por los propios residentes. Además, contempla la convivencia con mascotas y el uso de tecnología avanzada para mejorar la seguridad y personalización del cuidado.
La residencia en As Pontes será la primera en abrir, ubicada en la antigua Escola Pardo Bazán, en el centro del municipio junto a servicios esenciales para garantizar su integración comunitaria. Estos centros ofrecerán estadías tanto permanentes como temporales, adaptándose a las necesidades de los usuarios y sus familias.
La Deputación destaca que Galicia cuenta con una de las poblaciones más envejecidas de Europa, con un 26,6% de personas mayores de 65 años, y una escasa oferta pública de plazas residenciales, solo 2,49 por cada 100 mayores, frente al 4,22% estatal y al 5% recomendado por la Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea.
«Só na provincia da Coruña serían necesarias case 5.000 prazas residenciais novas para acadar a media estatal, o que equivalería a construír arredor de 48 residencias», señaló González Formoso, destacando la necesidad de este modelo para zonas del interior con poca o ninguna oferta pública, como es el caso del área de As Pontes, que atiende a más de 215.000 personas con insuficiente cobertura asistencial para mayores.
Por su parte, Xosé Regueira, vicepresidente da Deputación, afirmó que «a asistencia é necesaria para facerlle fronte aos últimos días de vida das persoas», y que esta administración busca un modelo diferente en colaboración con otras, «máis humano, con menos persoas, pero mellor atendidas; e, sobre todo, un modelo que dignifique as persoas». Añadió que «as persoas necesitan zonas de convivencia e non zonas de almacenamento», por lo que las CAM llevarán nombres relacionados con la cultura gallega, descartando la palabra «residencias».
El modelo, diseñado por la empresa Galigers con un equipo multidisciplinar de expertos, prioriza «unha arquitectura integradora o máis parecida a un domicilio», evitando el estilo hospitalario con unidades pequeñas y espacios diseñados para la convivencia.
Miguel Ángel Vázquez, médico geriatra y portavoz del proyecto, calificó esta transformación como «un acerto», un modelo que podría extenderse por Galicia y España, y que generará alrededor de 40 empleos directos por centro, contribuyendo así al asentamiento de población y empleo en zonas rurales.
Los centros incorporarán tecnologías asistenciales de última generación, como sensores ambientales, prevención de caídas, sistemas de localización, monitorización biométrica, telemedicina especializada, dispositivos wearables, robótica de apoyo y herramientas para la rehabilitación física y cognitiva, combinando tecnología y cuidado humano para una atención personalizada y segura.
Esta propuesta fue uno de los temas centrales del pleno da Deputación da Coruña, donde se aprobó crear una comisión para pilotar y desarrollar el proyecto, en colaboración con el personal técnico, os concellos implicados y la red asistencial existente.