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La Diócesis reabrirá templos con uso obligatorio de mascarilla y pide a personas de riesgo que sigan la misa desde casa

Concatedral de San Julián (foto: Diócesis de Mondoñedo-Ferrol)

FERROL360 | Viernes 8 mayo 2020 | 00:00

El obispo de Mondoñedo-Ferrol, Luis Ángel de las Heras, difundió las medidas de prevención que la Diócesis desarrollará para reanudar celebraciones religiosas ante las fases 1 y 2 del proceso de desescalada del Gobierno de España. El documento se remitió a sacerdotes, comunidades religiosas y delegados laicos.

El prelado sostuvo que se debe «ser muy cuidadoso en los pasos que vamos a ir dando, más aún si somos población de riesgo por enfermedad o edad avanzada». En esta línea, aludió a los propios sacerdotes, a quienes pide que no «se expongan al contagio o se conviertan involuntariamente en transmisores de la enfermedad».

Por lo pronto, prorroga «hasta nuevo aviso la dispensa de precepto dominical, invitando a la lectura de la palabra de Dios y a la oración en las casas». En concreto, aboga por «aprovechar la transmisión de la Eucaristía a través de los medios de comunicación, siempre en directo», y hace «especial énfasis en las personas que estén entre los grupos de riesgo».

Según el Obispado, la reapertura del culto arrancará en la catedral mindoniense y en «las principales iglesias de referencia que establece el Plan Diocesano de Unidades Pastorales siempre que estén en condiciones de cumplir». «Los asistentes deben usar siempre mascarilla, lavarse con gel a la entrada y salida y mantener distancia de 1,5 metros», apuntó.

Medidas preventivas

Además, las pilas de agua bendita estarán vacías y las «celebraciones que conlleven la previsible asistencia de un gran número de fieles se pospondrán hasta que las circunstancias mejoren». Entre ellas, cita funerales, novenas o romerías. También insta a «evitar coros, hojas de canto y otros documentos de papel».

Finalmente, la Diócesis aclara que la «colecta se realizará situando un cestillo cerca de la salida; el saludo de la paz se realizará con un gesto que evite el contacto y la comunión se ha de recibir en la mano evitando contacto». De hecho, los curas también desinfectarán sus manos antes de la misa y antes y después de entregar la comunión, cuando usarán mascarilla.

Por otro lado, la confesión será en «un espacio amplio que permita la distancia de seguridad y asegure la confidencialidad; deberán llevar mascarilla tanto confesor como penitente». En cuanto a la unción de enfermos, será con «rito breve; si quienes la reciben son enfermos de Covid-19, será necesario uso de bata, guantes, mascarilla y pantalla».