La «Estrella de los Mares» ilumina Ares

La Virgen del Carmen salió en procesión por las calles aresanas en este último día de las Festas do Mar
^Procesión virgen del Carmen Ares

Texto y fotos: Lara de la Iglesia | Domingo 28 de julio de 2024 | 18:40

Hoy en Ares era uno de esos días en los que no se para del calor y las playas se llenan. En este caso, el sol tuvo que compartir protagonismo entre los aresanos con la Virgen del Carmen.

Las calles se ven casi desiertas a las 12:30, pero no hay ni un hueco donde meter un coche. Gran parte de la gente está en la playa, otra gran parte en la iglesia y el resto esperan en las terrazas la salida de la «Estrella de los Mares».  Los miembros del Club de Remo de Ares llegan a la plaza con un remo cada uno y esperan a que avance la eucaristía.

Ya pasa de las 13:00 cuando los remeros se colocan en dos filas a los lados de la puerta del templo, haciendo un pasillo para que salga la procesión. Las señoras del pueblo se amontonan al rededor de la salida, emocionadas por ver a su Virgen de nuevo fuera.

 

Con el cortejo en la calle, la gente cambia de lugar, moviéndose hacia el paseo marítimo. Desde allí se ve como dos traineras del Club de Remo salen desde la arena hasta el espigón donde se encuentra la caseta de socorrismo.

Hasta allí llega la procesión, con la ofrenda floral a los caídos en el mar. Todos los ojos están fijados en la imagen de la Virgen y las embarcaciones, da igual que estén en los bares, en el paseo o a pie de playa. La Virgen del Carmen saluda a las traineras y se alejan de la costa llevando esa corona que recuerda a todos los que un día marcharon a las aguas y no volvieron a casa. «Esto es muy importante para todas las que perdieron a su marido en el mar… o a un hijo», explica una señora a su marido mientras ven la ofrenda.

De vuelta a la plaza, los fieles buscan, de nuevo, un lugar para ver la llegada de la comitiva. Junto a la iglesia se terminan de colocar unas sillas para que se sienten los músicos de la rondalla Trobadores. Antes de que llegue la procesión, un grupo de «trobadores» conversa para pasar el rato. «Aquí se celebra el Carmen después del día del Carmen porque siempre se ha hecho así», explica uno de ellos, «tampoco se celebra San Roque en su día», añade. Licencias que solo se puede tomar un lugar como Ares.

La Virgen llega y sus portadores la colocan en un pedestal frente a la rondalla. Ya todos formados, cantan, como hicieron en tantas ocasiones, para despedir a la Virgen, que vuelve a su casa. Los fieles despiden a la «Estrella de los Mares» al final de su salida procesional, pero esta nunca se despide de las mentes y corazones de las gentes del mar.

 

Relacionadas