FERROL360 | Lunes 16 de marzo de 2026 | 10:17
La Feira do Queixo de Moeche volvió a superar expectativas en su octava edición y confirmó algo que ya se ha convertido en una de sus grandes señas de identidad: quien se acerca al recinto ferial no solo va a pasear o degustar, sino también a comprar. La cita, celebrada este domingo, registró un nuevo récord de asistencia y alcanzó la participación más elevada de su historia, con 35 queserías y 32 puestos de productos agroalimentarios, en una jornada marcada por la afluencia constante de visitantes desde primera hora.
La alcaldesa de Moeche, Beatriz Bascoy, destacó que este año no se repitió el patrón de otras ediciones, cuando la mayor concentración de gente se producía al mediodía. En esta ocasión, según explicó, la llegada de público fue continua desde bien temprano, llenando los espacios de aparcamiento del recinto ferial y consolidando una sensación de actividad permanente durante toda la jornada. A ello se sumó también la buena respuesta del Tren do Queixo, en el que viajaron hasta la localidad 135 personas.
Más puestos, más público y un perfil claro de comprador
Uno de los grandes alicientes de esta edición fue la incorporación por primera vez del mercado de productos agroalimentarios de Deputación de A Coruña, una novedad que, según el gobierno local, ayudó a atraer a nuevo público y a ampliar la oferta del evento. La alcaldesa trasladó la satisfacción del Concello después de recibir un mensaje coincidente por parte de los expositores: las ventas fueron muy elevadas y el balance comercial, claramente positivo. En palabras de Bascoy, los vendedores le transmitieron que «estaban moi contentos, así que se eles están contentos, nós tamén».
El vicepresidente de la Deputación, Xosé Regueira, recorrió la feria junto a representantes municipales y puso el foco precisamente en esa respuesta del público. Según indicó, desde los puestos del mercado provincial le trasladaron que hubo un gran impacto, mucho interés y numerosas ventas. Regueira insistió en que la cita de Moeche se ha consolidado como un espacio estratégico para dar visibilidad a empresas que trabajan en el rural y para reforzar el consumo de cercanía. «Para nós é moi importante porque o obxectivo é dar a coñecer as empresas que están traballando no rural, incorporando xente xove ao sistema de produción de alimentos», señaló.
La fortaleza del evento, subrayó, es tal que la propia feria sirve de soporte al mercado impulsado por la institución provincial. «Aquí o que nos está dando soporte ao mercado da Deputación é xustamente esta feira e non ao revés», afirmó, dejando claro que la potencia de convocatoria de Moeche juega ya en una liga propia. A la espera de cerrar cifras definitivas de ventas, Regueira avanzó además que es muy probable que el mercado de la Deputación repita presencia en futuras ediciones.
La deputada provincial y concelleira de Desarrollo Local, Cristina García Rey, subrayó precisamente el papel del recinto ferial y del sector primario en la economía local. «Somos un concello pequeno e rural, cunha forte presenza do sector primario, e ademais temos a sorte de contar cun recinto feiral moi amplo e con moitas posibilidades», señaló. A su juicio, iniciativas como esta sirven para poner en valor los productos del territorio y para dinamizar la vida económica y social del municipio.
Una cita ya consolidada en Galicia
Con cifras históricas de participación, un recinto lleno durante horas y una percepción generalizada de fuerte actividad comercial, la Feira do Queixo de Moeche refuerza su posición como una de las citas gastronómicas y agroalimentarias más sólidas del calendario gallego. La combinación de queso, producto local, ambiente festivo y venta directa vuelve a demostrar que la fórmula funciona y que Moeche ha logrado construir una marca propia alrededor de su feria.