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La memoria de José Couso sigue exigiendo justicia 19 años después

MARTA CORRAL | Ferrol | Sábado 9 abril 2022 | 13:59

La guerra de Ucrania se ha colado este sábado en el acto en memoria de José Couso que Esquerda Unida recuperaba después de dos años sin realizarse por la pandemia. Y se ha colado porque son muchos los miembros del Gobierno, como el presidente Pedro Sánchez o el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que han clamado estos días contra los crímenes que se están cometiendo en el país cuando ellos siguen sin cumplir el compromiso que pactaron con Unidas Podemos en el documento de coalición para modificar la ley que eliminó la justicia universal.

El tío de Couso, Quico Permuy, y la coordinadora de EU Ferrol, Paula Faraldo, destacaron este extremo, pidiendo la misma implicación y rechazo para el asesinato cometido hace casi dos décadas que para los que se cometen hoy. Recordaron que disparar contra un edificio lleno de civiles, como era el Hotel Palestina en el que estaba el periodista ferrolano, es también un crimen de guerra que, al menos por el momento, ha quedado impune. La familia tiene la sensación de que el cámara ha sido un muerto incómodo para los sucesivos gobiernos, «de todos los colores», pero no cesarán hasta que se le haga justicia.

Fue el 8 de abril de 2003 cuando el ejército de los Estados Unidos ocupaba las posiciones que había dejado Saddam Hussein en Bagdad. Atacaron tres señales de televisión que emitían en directo, una de ellas la de Reuters en el hotel donde estaba Couso Permuy, que cubría el conflicto para Telecinco. Otro de sus tíos, Rafael, fue quien tuvo que ir a reconocer su cadáver: «Le besé la frente fría y le juré que mientras me quedase un aliento seguiré luchando para que se le haga justicia».

En la plaza de la Paz, la plaza de Couso en Esteiro, el Concello de Ferrol había depositado ya un ramo de flores y este sábado, EU y la familia, dejaron otro con los colores republicanos. Cada acto en memoria del cámara ferrolano se convierte, inevitablemente, en una reivindicación de justicia para un proceso al que siempre se le quiso dar carpetazo porque ningún Gobierno español parece estar dispuesto a sentar a Estados Unidos frente a un tribunal.

El medio centenar de personas reunidas hoy en Ferrol están deseando que el homenaje a José Couso sea un recuerdo a su vida, un aplauso a la dignidad profesional de un hombre al que asesinaron por estar contándonos la verdad, pero no una exigencia de justicia. Eso significará que alguien ha pagado, al fin, por su crimen ―por sus crímenes― y que su familia podrá mecer el recuerdo únicamente desde el amor, el que dejan tras de sí todos los hombres buenos.