La negociación del convenio colectivo del metal de la provincia de A Coruña atraviesa uno de sus momentos más tensos después de que la patronal decidiera suspender la reunión prevista para este jueves y planteara la posibilidad de limitar la retroactividad del convenio, una medida que ha sido rechazada de forma contundente por los sindicatos CIG y CCOO.
Las organizaciones sindicales denunciaron este miércoles que la representación empresarial ha vuelto a recurrir a una estrategia de «dilación y bloqueo» en lugar de avanzar hacia un acuerdo que permita renovar el convenio y mejorar las condiciones laborales de los trabajadores del sector.
Según explican ambas centrales, durante la reunión celebrada el pasado martes trasladaron a la patronal una respuesta conjunta a la propuesta presentada la semana anterior, incorporando además otros puntos que consideran necesarios para seguir avanzando en la negociación.
Sin embargo, la patronal comunicó la cancelación del encuentro fijado para el 4 de junio alegando que no dispone de tiempo suficiente para analizar la documentación presentada. Un argumento que CIG y CCOO consideran injustificado, ya que muchas de las propuestas fueron entregadas inicialmente el pasado mes de enero.
«Lo que estamos viviendo no es un problema de tiempo, sino una clara falta de voluntad de avanzar», denuncian los sindicatos, que acusan a la representación empresarial de retrasar deliberadamente el proceso negociador.
Además, la patronal trasladó que, en caso de que el nuevo convenio se firme después de junio, este podría entrar en vigor únicamente desde la fecha de su firma y no con efectos retroactivos desde el 1 de enero, como ha ocurrido históricamente en el convenio del metal de A Coruña.
Para CIG y CCOO, esta posibilidad supone una amenaza inaceptable para los trabajadores, especialmente en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre sobre las futuras condiciones laborales del sector.
Ante esta situación, ambas organizaciones han hecho un llamamiento a secundar de forma masiva las jornadas de huelga del metal convocadas para los días 9, 10 y 11 de junio, al considerar que la movilización es la única vía para forzar a la patronal a negociar con seriedad.
Tras los acontecimientos de la última reunión, los sindicatos sostienen que ha llegado el momento de demostrar que los trabajadores no están dispuestos a aceptar más retrasos ni nuevas maniobras que impidan el avance del convenio.
Con el objetivo de informar sobre el estado de las negociaciones y definir un calendario de futuras movilizaciones, CIG y CCOO convocarán en los próximos días asambleas de trabajadores en A Coruña, Ferrol y Santiago de Compostela.
«Solo con unidad, organización y movilización seremos capaces de obligar a la patronal a abandonar su actitud de bloqueo y sentarse a negociar con voluntad real de alcanzar acuerdos», concluyen ambas centrales sindicales.
