ALICIA SEOANE | Viernes 13 de marzo de 2026 | 14:35
La calle María, uno de los epicentros de la gastronomía en Ferrol, recupera uno de sus locales más conocidos. La Cañita, situada en el número 91, ha vuelto a abrir sus puertas con una propuesta renovada que mezcla cocina tradicional con un toque personal y un ambiente cercano que busca recuperar el espíritu de los bares de toda la vida.
Detrás de esta nueva etapa está el emprendedor colombiano José Manuel Arias Calderón, gerente del establecimiento, que también gestiona otro conocido local de la zona, El Sur. Con esta reapertura, el objetivo es volver a convertir el local en un punto de encuentro, apostando por producto de calidad, trato cercano y un ambiente distendido.
La reapertura tuvo lugar esta misma semana y, según cuentan desde el equipo del local, la respuesta del público fue inmediata.
Ada Rey, una de las camareras principales del establecimiento, recuerda con emoción el primer día de apertura: «Estamos empezando, abrimos ayer a las 8 de la tarde. Como era de esperar, humildemente digo que fue un espectáculo», explica.
La acogida superó las expectativas del equipo. «Hubo un montón de gente, mucha gente mayor que sorprendió bastante también, gente de la zona», añade, destacando el apoyo recibido por familiares, amigos y clientes.
Un bar de barrio en una de las calles más gastronómicas de Ferrol
La elección del local no es casual. La calle María forma parte del corazón gastronómico de la ciudad, con una larga tradición de bares y restaurantes. Para Ada Rey, el entorno juega un papel clave en el éxito del proyecto: «Yo creo que este local es perfecto porque es de las calles con más gastronomía que hay aquí en Ferrol. Son calles típicas de toda la vida».
Además, la ubicación facilita que la gente puedan acercarse fácilmente a disfrutar del ambiente del local, algo que desde el equipo valoran especialmente.
Cocina de mar y tierra con un toque propio
Aunque el gerente del establecimiento es colombiano, la carta de La Cañita apuesta principalmente por producto y recetas tradicionales, con algunos matices personales en la elaboración. Entre los entrantes destacan platos clásicos como croquetas caseras, pulpo a la gallega o salpicón de marisco, uno de los platos que más llama la atención de los clientes, por el toque especial.
La carta también incluye especialidades de carne y cocina tradicional, como raxo, zorza o carne asada, además de uno de los platos estrella de la casa: el chuletón de vaca madurada.
Bebidas, vinos y ambiente latino
La oferta se completa con zumos naturales, refrescos, una amplia variedad de vinos y una extensa gama de licores, algo muy ligado a la cultura colombiana. «En Colombia es muy típico lo de los licores, los coñacs y todo, y aquí tenemos bastante variedad», explica Ada Rey.
El ambiente del local también tiene un toque propio, con música latinoamericana que aporta ritmo y alegría al espacio,sobre todo con el ritmo de la salsa.
Más allá de la carta, el equipo de La Cañita quiere destacar por el trato con el cliente y el ambiente del local.
Para Ada Rey, esa cercanía es la clave: «Siempre hay un ambiente muy bueno de compañerismo. Eso es uno de los principales factores que hacen destacar un bar». El objetivo es que cada persona que entre se sienta como en casa. «Nos preocupamos mucho de la cercanía, de que la gente al llegar aquí se sienta en un ambiente agradable», explica.
La nueva etapa del local mantiene así la esencia de la antigua Cañita, pero con una identidad renovada. Como resume Ada Rey: «Es una versión renovada, con nuestro toque y con un poco de salsa, tanto en la música como en las especialidades».
La reapertura de La Cañita busca recuperar ese espíritu de bar de barrio, donde el producto, la música y la conversación vuelven a encontrarse alrededor de una mesa.