FERROL360 | Lunes 26 julio 2021 | 20:25
El pentacampeón ferrolano de triatlón, Javier Gómez Noya, nos tenía acostumbrados a la victoria y su vigésimo quinto puesto en los Juegos Olímpicos de Tokio nos ha pillado con el pie cambiado. Sin embargo, lejos de ocultarse, Javi ha querido compartir con sus «queridos amigos» sus impresiones después de la prueba disputada esta madrugada, hora española.
Además de agradecer las muestras de cariño, Gómez Noya ha reconocido que «no estoy nada satisfecho», explicando que «tras mucho y muy duro trabajo, el cuerpo no respondió al nivel habitual». Ahondó en que la cosa no ha sido «por el calor ni humedad (que tampoco hizo tanto), simplemente no iba bien y no rendí a mi nivel habitual».
Honesto, como siempre ha sido, ha esquivado poner excusas antes de reconocer que le habría gustado «en lo que posiblemente haya sido mi última carrera ITU, un mejor puesto, pero así han sido las cosas», dejándonos también una valiosísima lección al afirmar que «hay que saber encajar victorias y derrotas».
«He competido a alto nivel en ITU durante casi 20 años, contra atletas impresionantes de diferentes generaciones, he vivido momentos memorables, conocido gente increíble y tengo el orgullo y el honor de ser el atleta con más victorias en la historia de nuestro deporte. Esto es, por supuesto, mucho más de lo que jamás había imaginado», sostiene.
«Pero más que esas victorias, lo que más he disfrutado ha sido del camino y me gustaría agradecer a todos los que, de una forma u otra, han formado parte de él: entrenadores, compañeros de fatigas, rivales, amigos, a la ITU, federaciones… demasiada gente como para nombraros a todos», ha escrito, felicitando también a los medallistas y a sus compañeros de equipo.
Dando las gracias a su mujer, a su familia y a sus seguidores, Gómez Noya se ha despedido reiterando que «todavía me encanta este deporte y me siento con ganas de trabajar y afrontar nuevos objetivos, nuevas carreras y retos, pero con la misma dedicación y profesionalidad: trabajo duro día sí y día también».