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La sequía aprieta en Ferrolterra: Cedeira limita usos, Valdoviño corta las duchas y Neda busca agua

La sequía empieza a traducirse en nuevas medidas en Ferrolterra ante la escasez de reservas hidráulicas. A las actuaciones anunciadas en los últimos días por Cedeira y Neda se suma ahora Valdoviño, que ha decidido cortar desde este martes el suministro de agua de las duchas y lavapiés de todas sus playas.

El Concello de Valdoviño adopta esta decisión después de detectar en los últimos días «picos de consumo excesivos», según explica el edil responsable de Servizos, Benito Vega. Los registros son incluso superiores a los de otros veranos, en un momento especialmente delicado por el estado de las reservas.

El gobierno local recuerda que los niveles del embalse de As Forcadas se encuentran entre los más bajos de los últimos 25 años, por lo que ha optado por aplicar esta medida preventiva para contribuir a reducir el consumo y proteger el agua destinada al abastecimiento domiciliario.

El corte afecta exclusivamente a las duchas y lavapiés de los arenales. Se mantiene el suministro tanto en las casetas de socorrismo como en los módulos de aseos de las diferentes playas del municipio. La medida se mantendrá mientras la situación hidrológica no mejore.

Cedeira ya ha cerrado las duchas de sus playas

Valdoviño sigue así el camino marcado por otros municipios de la comarca. En Cedeira, el Concello ha decretado también el cierre de las duchas de las playas, además de suspender el riego de zonas verdes y parques públicos.

El gobierno local considera que la situación de sequía es «crítica» y ha pedido a la ciudadanía que extreme las precauciones para garantizar el consumo humano durante las próximas semanas. Entre las recomendaciones figuran evitar el riego con agua potable, no llenar ni reponer piscinas particulares, no lavar vehículos ni baldear patios y terrazas y evitar elementos decorativos o recreativos que impliquen consumo de agua.

El Concello también ha decidido cancelar la Festa da Escuma prevista para este martes en la praza Roxa, dentro de las Festas da Patroa, aunque mantiene el Entroido de Verán y la actuación de la Discomóbil CDC.

Neda busca agua en Narón y Fene

La situación también ha obligado a Neda a activar un plan de choque para garantizar el abastecimiento. El río Belelle se encuentra «baixo mínimos» y el municipio trabaja con Veolia para poner en marcha diferentes alternativas.

Entre las medidas previstas está activar una segunda conexión directa con Narón, que permitirá incrementar el volumen de agua procedente del municipio vecino. Además, Neda prevé impulsar la conexión con la traída de Fene a través de Gunduriz y recurrir a camiones cisterna para completar el llenado del depósito alto.

A medio plazo, el Concello mantiene como actuación prioritaria la rehabilitación del segundo depósito de Os Pazos, actualmente en fase de licitación, que permitirá aumentar la capacidad de almacenamiento municipal.

La situación llevó además a registrar problemas de suministro en distintas zonas de Neda durante la jornada del lunes, después de una avería eléctrica que interrumpió el bombeo hacia el depósito municipal.

Más presión sobre las reservas de agua

Los tres municipios coinciden en reclamar a la ciudadanía un consumo responsable del agua y en limitar aquellos usos considerados no esenciales.

En Neda, el gobierno local ya ha advertido de que, si la situación de sequía se prolonga, podrían ser necesarias nuevas restricciones. También estudia habilitar puntos de suministro mediante camiones cisterna y, si fuese necesario, distribuir agua a domicilio para las personas que no puedan desplazarse.

En Valdoviño, el Concello ya había realizado a finales de julio un llamamiento a reducir el consumo y utilizar el agua de forma eficiente. Ahora, ante los elevados registros detectados y el estado de As Forcadas, da un paso más con el cierre de las duchas de sus playas.

Las medidas adoptadas en Cedeira, Neda y Valdoviño reflejan así la creciente presión sobre los recursos hídricos de Ferrolterra en pleno verano, con los concellos tratando de anticiparse a posibles problemas de abastecimiento mientras esperan una mejora de las reservas.