
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Viernes 11 diciembre 2015 | 16:17
Las pretensiones son claras y permanecen encerradas en la mente de cada jugador, pero los racinguistas exhiben relax en sus entrenamientos. Cada vez más. Este viernes, como nunca durante la semana. Ambiente distendido al sol de una mañana helada en el anexo de A Malata, con Miguel Ángel Tena sentado sobre el balón observando cómo Fran Beade retenía la batuta.
El preparador físico ha comandado parte del ejercicio, en el que se ha reclamado «acción rápida» a los verdes. «Si no, anulo», añadía el exigente Beade. Las risas eran constantes, con un Tena no menos animado que se sumaba a las bromas de porteros y futbolistas de campo. Ian Mackay ejercía casi de maestro de ceremonias, ya que la capacidad goleadora era el reto.
«Gol de primera», festejaba Beade. Celebraciones también de primera, o Primera, y juegos entre compañeros para ver si la cuenta aumentaba. Tres tantos consecutivos para sorpresa del guardameta, apenas 90 minutos de entrenamiento que dan paso este sábado (10:30) a la última sesión en el recinto antes del derbi con el Coruxo (domingo, 17:00, A Malata).

Dimensión goleadora a prueba de cara a ese duelo, reflexiones tras las cuales los estiramientos culminaban también rozando la carcajada. El preparador ponía de su parte y Tena corría alrededor del campo y ultimaba la recogida de material. Muy adecuado telón de fondo para un compromiso vital ante el inminente parón navideño.