
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Domingo 4 noviembre 2018 | 21:00
Como el chaparrón, el Racing fue de menos a bastante más ante la UD Ourense. No fue un partido de seducción a la paleta de colores, se aferró al gris barco de Navantia. Como la tarde oscura en A Malata. Sin embargo, los de Emilio Larraz irrumpieron con ciertos alardes.
Gustándose, los verdes querían llevar al campo ideas para nota que tenían en mente. Ante un rival conservador, que no dejó un balance para la historia, había que ahorrar en fiestas. Mezclando lo deseado y lo que se necesitaba, el once no perdió en ningún momento el guion de sus obligaciones.
Fiel a los principios del técnico maño, amarró un empate. No parece algo menor a tenor del estado del césped y de la consistencia del cuadro ourensano. Es más, los tres puntos volaron. La sucesión de insistencias ante la meta visitante no sirvió en la recta final.

Se escapó vivo, apuntaron algunos jugadores tras la contienda acuática. Lo cierto es que empezó con agitación, cerco al árbitro cuando no satisfacían sus veredictos y una lluvia menguante. Ya tendría tiempo de volver a ganar potencia.
Joselu se destacó, Joel siguió demostrando la madera que atesora para reivindicarse y Juan Antonio reapareció con clase. Sorprendió en algunos lances y fue todavía más trabajador para no perder la fe ante portería.
El Racing se sustentó de nuevo en el de Palmeira, que tuvo más facilidades en el período inicial para exhibir su hoja de ruta. A Pablo Rey, por contra, le tocó una de esas sesiones de labor silenciosa, de jerarquía para ordenar piezas.

Sin embargo, el capitán se dejó en la manga instantes concretos del partido para que el suyo fuese el impulso necesario. Con los espectadores subiendo todavía la manta tras vitaminarse en el descanso, la UD Ourense golpeó el marcador.
Cuando menos se esperaba que abandonase el tono gris, la ráfaga para poner la navegación difícil. Los verdes, conocedores de este tipo de travesías con el avance de la campaña, tiraron de menos filigranas, aunque no las guardaron en el cajón, y sacaron el comodín de lo práctico.
Se precisaba un revulsivo y Adrián Armental tenía la contraseña. Al galope, con y sin capote, demostró categoría y tentó al azar cerca de Pato. Dosis de realidad ante pruebas de elegancia, cóctel como antídoto para la falta de reacción que desembocó en el gol foráneo.

Porque el partido se había ralentizado y la UD Ourense no se encaramó con demasiado tino tras su tanto. Lejos de inyectarle más descaro, el despliegue del catálogo de encantos, en fase parcial, vino por parte ferrolana.
En pleno temporal, un 1-1 fruto de un error ajeno llevó a la apertura definitiva del Racing. Joselu regresó a la primera línea de batalla para reconstruir al once desde sus propios fallos. Adaptados a un evento feo, lograron que existiese diversión en determinados pasajes. No todas las tardes van a ser de verano.
FICHA TÉCNICA
RACING | Diego Rivas, Diego Seoane, Miguel Villarejo, Catú, Garrido, Joel, Carlos García, Pau Bosch (Adrián Armental en el 61), Joselu (Marcos Álvarez en el 84), Pablo Rey y Juan Antonio
UD OURENSE | Pato, Josu, Alfredo, Corzo, Viti, Germán, Rubén Arce, Presas (David González en el 70), Hugo García (Adrián en el 79), Rubén Durán y Fondevila (Luis en el 63)
GOLES | 0-1, Hugo García, minuto 51; 1-1, Germán en propia puerta, minuto 66
ÁRBITRO | García Gómez (A Coruña), que ha amonestado a los locales Juan Antonio en el minuto 78 y Miguel Villarejo en el 82 y a los visitantes Hugo García en el 64 y Germán en el 92
INCIDENCIAS | A Malata, 1.500 espectadores
(Fotos: Mero Barral© – 2018. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)