
RAÚL SALGADO | Ferrol | Lunes 9 octubre 2017 | 16:40
El Consello Galego de Relacións Laborais ha conseguido introducir el modelo de mediación en el conflicto del naval de Ferrol. Tras cinco días con los astilleros paralizados, tanto Navantia como patronal de las auxiliares y los sindicatos se sientan desde las 16:30 horas de este lunes en el campus universitario de Esteiro.
Restaba la confirmación oficial, pero el único sindicato convocante del paro ya avanzaba esta opción y anunciaba la inminencia de la junta horas antes. Al mediodía, Vicente Vidal, portavoz de la CIG, valoraba que la presidenta del órgano mediador se mostraba «disposta a chamar ás partes para sentarnos nunha mesa; é imprescindible que Navantia estea nesa mesa».
En asamblea general a las puertas de la antigua Bazán, subrayaba que los acuerdos que emanan de ese consejo tienen «rango de convenio, é lei». Eso sí, afirmaba a renglón seguido que la huelga indefinida sigue en pie: «Non entra ninguén aquí mentres non teñamos unha solución».
De nuevo, las plantas públicas han amanecido paralizadas, pero esta vez la plantilla principal ha actuado por iniciativa propia. Ante la presencia de Policía Nacional en Navantia Ferrol y de Guardia Civil en Fene, han optado por «non pasar por riba dun piquete; non pasaron por medio dun cordón policial».
Apoyo
«Isto non se conseguía sen a complicidade doutros; son 2.000 traballadores que se queren entrar entran», aseguraba Vidal, que los definía como «compañeiros nosos aínda que pertenzan á empresa principal». En su opinión, «decidiron non entrar en solidariedade e pola decisión de Navantia de intentar reventar esta medida a través da forza».
Los operarios auxiliares, ha dicho, están «lexitimamente loitando por uns dereitos que roubaron hai anos». Les ha exhortado a acudir este martes al pleno del Concello de Ferrol, al cual elevará el BNG una moción en aras de que los «empresarios cumpran os acordos» salariales del 2001: «É importantísimo que apoie -la corporación- esta folga».
El texto también pide que Navantia se «implique» y el respaldo al paro, lamentando Vicente Vidal que el alcalde «aínda non se pronunciara». La CIG insiste en que se «formalizou unha mesa e nos puxeron como condición que levantáramos a folga; nos vetaron». A falta del cumplimiento de los pactos, «non levantamos a folga».