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Las auxiliares piden el fin de la huelga y no ven «prioritario una subida de un 30 % en salarios»

FERROL360 | Sábado 14 octubre 2017 | 15:55

Asociación de Empresarios Ferrolterra y Aclunaga se han hecho eco este sábado del malestar de las auxiliares del naval de Ferrol por la huelga del sector. En un comunicado, han lanzado un «llamamiento a la responsabilidad ante la situación actual», incidiendo en que la comarca «es la que más paro tiene de toda Galicia; ronda el 23 %».

En su opinión, «proteger el empleo que existe y generar nuevo es fundamental para recuperarnos de una crisis que parece no tener fin». «Con las actitudes que han tomado unos pocos, se ha logrado paralizar un sector que sigue siendo motor de empleo en la comarca», han estimado.

Por ello, han aludido a una «situación de extrema gravedad; han cerrado durante los últimos diez años más de 30 empresas del sector». En este sentido, reseñan que no fueron «capaces de soportar la bajada de pedidos y la ausencia de nuevos contratos», mientras que otras «hemos logrado aguantar con un gran esfuerzo de empresarios y trabajadores».

Así, los empresarios apuntan a sus intenciones por «diversificar y adaptarnos a un mercado que ha cambiado radicalmente». «La competencia es cada vez más global, más dura, con unas capacidades muy importantes; si somos capaces, es por el saber hacer acumulado durante estos años y la voluntad de trabajo diaria», indican.

Diálogo

La patronal refiere su «voluntad de diálogo, la necesidad de que se suspenda la huelga y negociar un marco estable de relaciones laborales que nos permita cumplir lo pactado». Ante el nuevo convenio provincial del metal, observa que es «mejor» que «otros» y niega que «ahora sea prioritario sumar una subida de un 30 % en salarios sobre esas condiciones».

A este respecto, asegura que el sector «ha perdido competitividad, se mantienen las tarifas congeladas desde hace varios años y las empresas no podrían garantizar esa subida». A su juicio, «se genera una desigualdad entre trabajadores de una empresa, puesto que aquellos que prestan servicios en Navantia tendrían condiciones mucho mejores que en taller o en otras empresas».

«El trabajo no tiene que ser necesariamente ni de mayor valor añadido ni en condiciones más duras; es prioritario garantizar la viabilidad de las empresas», ha señalado. El empresariado aboga por que las compañías «cumplan las normas, pero que en ningún caso se impongan condiciones de forma unilateral».

De este modo, descarta actuaciones «bajo una presión insoportable» y que conduzcan a «firmar algo que no va a ser posible cumplir». A su entender, este hecho «desembocaría en una nueva crisis, con el cierre de las pocas empresas que han logrado sobrevivir estos años manteniendo el empleo».