Publicidad

Las baterías de Campelo afrontan su primera gran intervención

El Concello de Valdoviño ha dado el primer paso para recuperar uno de los conjuntos defensivos con mayor valor histórico de Ferrolterra. La corporación municipal aprobó por unanimidad la primera fase del Plan de Recuperación das Baterías da defensa de Ferrolterra en Campelo Alto, un proyecto que permitirá actuar sobre los accesos, la seguridad y el estado de conservación de las antiguas instalaciones militares.

El acuerdo adoptado en el pleno abre la puerta a la contratación de las obras por parte de la Deputación da Coruña, administración que asumirá el 100 % de la financiación de esta primera intervención.

Los trabajos permitirán, entre otras cuestiones, recuperar los accesos a las diferentes construcciones del complejo, delimitar las áreas de protección frente a la vegetación y acometer labores de limpieza y tratamiento de los paramentos.

La intervención contempla además actuaciones destinadas a mejorar la seguridad de los visitantes, entre ellas la demolición de cubiertas que presentan un grave riesgo de inestabilidad, la retirada de escombros y vegetación y la limpieza de fachadas e interiores. El proyecto incluye también la colocación de señalización explicativa y de advertencia.

Actuaciones en todo el complejo

La primera fase contempla trabajos en numerosos elementos que forman parte del conjunto de Campelo Alto. Entre ellos se encuentran los accesos a las garitas, los edificios destinados a taller, almacén y plantones de las baterías antiaéreas 4×10,5 y 2×38,1, así como los almacenes de munición.

También se actuará en el asentamiento de la pieza antiaérea de 40 milímetros, la batería de dos pozos, la batería antiaérea de cuatro piezas 4×10,5, los telémetros auxiliares, el lavadoiro y la estación central telemétrica, que incluye el calculador y la sala de máquinas.

El proyecto alcanza igualmente el edificio de servicio al Posto de Mando, el telémetro 1, el grupo de mando y telémetro 2 y distintos asentamientos de piezas antiaéreas de 20 milímetros.

El objetivo inicial es hacer que un espacio que actualmente presenta importantes dificultades de acceso pueda empezar a recuperar su condición de recurso patrimonial y turístico.

Un complejo oculto por la vegetación

El estado actual de las baterías explica la necesidad de esta primera actuación. Buena parte de las instalaciones permanece prácticamente oculta por la vegetación, que en algunos puntos impide incluso identificar con claridad las construcciones y los antiguos caminos que comunicaban los diferentes elementos del complejo.

A esta situación se suma el deterioro de algunas estructuras, con elementos que presentan riesgo de derrumbe, además de la acumulación de escombros y vegetación. El vandalismo, con numerosas pintadas en los paramentos, constituye otro de los problemas detectados.

Los caminos que todavía permanecen visibles también presentan un estado deficiente, especialmente en el tramo final que conduce hacia el Pico da Vela.

La intervención busca, por tanto, actuar primero sobre las condiciones básicas que permitan recorrer el conjunto con seguridad y comprender la dimensión del complejo.

Una defensa construida para proteger Ferrolterra

Las baterías de Monte Campelo forman parte del Plan de Artillado de 1926, diseñado para responder a las nuevas necesidades de la defensa costera a comienzos del siglo XX. El incremento del alcance de los proyectiles de los buques de guerra y la incorporación de blindajes más avanzados obligaron a replantear el sistema defensivo del litoral.

La misión de estas posiciones era proteger el golfo Ártabro frente a un posible ataque o intento de ocupación de la base naval por parte de escuadras enemigas.

El desartillado del complejo se produjo de manera progresiva. En 1936 se retiró la batería antiaérea de 10,5 para trasladarla al Mediterráneo. Cinco años después, en 1941, se desartilló la batería de 38,1 de Campelo Alto y sus cañones fueron trasladados al emplazamiento de Punta Paloma Alta, en Algeciras.

La última batería, la antiaérea de 15,24 de Campelo Baixo, fue desartillada en 1991. Tras ello, el conjunto quedó desafectado por el Ministerio de Defensa.

Paradójicamente, décadas de vinculación con la defensa nacional contribuyeron a conservar el entorno natural. La condición estratégica de las instalaciones hizo que fueran construidas buscando integrarse en el paisaje, utilizando materiales del entorno y recurriendo en muchos casos a estructuras semienterradas.

Un recurso histórico con potencial turístico

Pese al deterioro actual y a la ausencia de las piezas de artillería originales, el complejo conserva un importante valor histórico y un notable potencial turístico.

Las baterías permiten comprender sobre el terreno cómo se articuló un sistema defensivo destinado a proteger la base naval y cómo aquel plan general se adaptó a las características concretas de cada enclave.

Con la aprobación de esta primera fase, Valdoviño da los primeros pasos firmes para recuperar físicamente las infraestructuras de Campelo, mejorar su accesibilidad y seguridad y avanzar en la puesta en valor de un patrimonio militar estrechamente ligado a la historia de Ferrolterra.