
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Viernes 6 mayo 2016 | 15:28
«Competimos desde ya». El último entrenamiento para el Racing, el de la mañana de este viernes en el anexo de A Malata, fue de menos a más en cuanto a esfuerzo y a la inversa en lo que a lluvia se refiere. Miguel Ángel Tena pidió tensión a sus pupilos, a los que instó a situar al Racing de Santander en su mente con antelación suficiente.
Con la baja ya conocida por sanción de Diego Peláez, el susto lo ha protagonizado Jon Ander Garrido. En un lance con Kike Márquez, el jugador vasco sufrió un «golpe fuerte», en palabras del técnico, que aunque esperará a su evolución ya le resta gravedad. Han trabajado con normalidad Pablo Rey, Joselu y Diego Vela.
Un rondo dio paso a juegos y las primeras acciones de puntería ante la portería, reclamando «goles» con insistencia el preparador levantino. Risas y buen ambiente ya conocido en una sesión suave que ganó en rendimiento en su tramo final, concluyendo el ejercicio más allá de las doce y media del mediodía.

Al igual que los futbolistas, el recinto se pone guapo para el sábado. Tres trabajadores de Urbaser ensordecían el escenario desbrozando la hierba en los descampados aledaños a las taquillas. Flexiones como castigo para los perdedores en el juego y disparos individuales al terminar como guinda habitual al pastel.
No quería «cachondeo» el preparador, que reclamó atención a aquellos que ya estiraban al margen en los últimos minutos. Diego Vela protagonizó buena parte de las acciones por banda, destacando también las incursiones de Iván González y la estrategia a balón parado a cargo de Pablo Rey y Héber Pena, con la defensa bien armada.
Amante de las sorpresas, Tena guardará con celo su once inicial. Sin embargo, se presagia el concurso de Joselu sin riesgo alguno, sostenido por detrás por un Borja Domínguez especialmente brillante este viernes y el andaluz Kike Márquez. Apuntan a la zaga Víctor Vázquez, José Manuel Catalá, Nano Macedo e Iván González.