ALICIA SEOANE | Lunes 11 de agosto de 2025 | 11:11
Como cada verano, entre finales de julio y mediados de agosto, el cielo nocturno se convierte en un escenario privilegiado para uno de los fenómenos astronómicos más populares: la lluvia de meteoros de las Perseidas, más conocidas como las «Lágrimas de San Lorenzo».
Este año, su momento álgido llegará en torno a las noches del 11 al 13 de agosto, concretamente la noche del 12, cuando será posible ver decenas de meteoros por hora, siempre que el cielo esté despejado y lejos de la contaminación lumínica.
Las Perseidas son en realidad partículas diminutas —restos del cometa Swift-Tuttle— que, al entrar a gran velocidad en la atmósfera terrestre, se desintegran generando destellos luminosos. El nombre científico proviene de la constelación de Perseo, punto del cielo desde el que parecen caer estas estrellas fugaces.
Su denominación popular, «Lágrimas de San Lorenzo», está ligada a la tradición cristiana. San Lorenzo fue un mártir ejecutado el 10 de agosto del año 258 en Roma. Según la leyenda, las estrellas fugaces que surcan el cielo en esas fechas serían las lágrimas que derrama el santo, cayendo desde el firmamento en recuerdo de su sacrificio.
Desde tiempos antiguos, este fenómeno ha sido observado con fascinación científica pero también con un halo de romanticismo y simbolismo. Hoy, miles de personas siguen saliendo al campo o a las playas en busca de este espectáculo natural que regala el cielo.