FERROL360 | Lunes 23 de marzo de 2026 | 9:10
Valdoviño ha aprobado en pleno las bases que regirán el proceso de autorización para el uso de las playas por parte de las escuelas de surf, dando un paso más en la regulación de una actividad clave en el municipio. La propuesta salió adelante con los votos favorables de PSOE y PP, y el rechazo del BNG.
El documento será publicado ahora en el Diario Oficial de Galicia, abriéndose a partir de ese momento un plazo de 10 días naturales para que las entidades interesadas presenten sus solicitudes.
La medida llega tras el visto bueno de la Xunta de Galicia, que el pasado 25 de febrero informó favorablemente a la petición municipal para asumir la competencia en la autorización de ocupación del dominio público marítimo-terrestre. Este trámite se enmarca en el proceso de transferencia de competencias del Gobierno central a la comunidad autónoma en materia de gestión del litoral.
Desde el gobierno local destacan que el objetivo es mantener el modelo implantado en los últimos años, que busca compatibilizar la actividad deportiva con la conservación del entorno. En este sentido, recuerdan que «en 2021 o Concello botaba a andar a regulación do uso de praias co obxectivo de garantir unha ocupación racional e sostible compatible coa actividade das escolas de surf».
Una de las principales novedades es el establecimiento de un límite de 15 permisos para desarrollar esta actividad en el conjunto de los arenales del municipio, quedando la playa de Campelo reservada exclusivamente para el surf libre. Además, las autorizaciones tendrán una duración anual —cubriendo los 12 meses— con posibilidad de hasta tres prórrogas.
El proceso de concesión se realizará mediante concurrencia competitiva, valorando aspectos como el plan de explotación, la calidad e interés público de la propuesta, el arraigo en el municipio, la cualificación del personal, así como las medidas de seguridad, emergencias y protección ambiental.
Asimismo, el Concello pone en valor las iniciativas incorporadas en los últimos años, como la obligación de desarrollar acciones de carácter educativo, social o medioambiental. Una línea de trabajo que permitió, según subrayan, impulsar actividades como sesiones de iniciación al surf o paddle surf, charlas, concursos escolares o jornadas de limpieza de playas.
Con esta nueva regulación, Valdoviño refuerza su apuesta por un modelo de turismo activo sostenible, garantizando el equilibrio entre el auge del surf y la preservación de su privilegiado litoral.