
REBECA COLLADO | Ferrol | Domingo 21 agosto 2022 | 11:41
La actriz coruñesa Lucía Veiga tiró de humor y se reivindicó como ferrolana de adopción en la lectura del pregón de las fiestas este sábado. Veiga no esquivó la controversia de que una «cascarilla» fuera la encargada de dar el pistoletazo de salida a las fiestas y compartió con el público su vínculo con la ciudad, desde el trabajo hasta el amor.
Antes de que la actriz tomara la palabra, el alcalde de Ferrol, Ángel Mato, dedicó unas palabras al público. Animó a vecinos y visitantes a disfrutar de las fiestas. «Desexo que por fin todos gocemos destes días de ilusión e diversión que Ferrol merece», dijo el regidor.
Mato agradeció la promoción que la serie Rapa supone para la ciudad y para toda la comarca. También puso en valor el trabajo realizado por la pregonera en la serie, dando vida a la «inquietante» Norma y agradeció el gran cariño que la actriz tiene por Ferrol.
Una de las anécdotas de la noche fue el lapsus que tuvo el alcalde al referirse a la pregonera, a quien le cambió el apellido por Vázquez. Mato rectificó enseguida, pero la broma ya estaba servida y la pregonera no dudó en echar mano de ella. Primero dijo que iba a comprobar si en la placa del regalo institucional que le entregó el regidor el apellido era correcto y casi al finalizar el pregón también le cambió el apellido al alcalde, al que, entre risas, llamó Ángel Méndez.
Lucía Veiga arrancó su pregón con un «Opaí Ferrol» y refiriéndose al público como nachos y nachas. La coruñesa quiso dejar claro desde el principio, que no es ajena a la ciudad, que conoce el argot ferrolano y también el carácter de sus ciudadanos. «En Ferrol sodes xenerosos, pero esixentes» y sin paños calientes enfrentó la polémica «que fai esa coruñesa, esa cascarilla, dando o pregón. Eu tampoco o sei», dijo.
Pero acto seguido aseguró que llevaba años preparándose para dar el pregón. Así, rememoró el tiempo que estuvo trabajando en la zona con campañas de educación medio ambiental, dando vida a Concepción Arenal, trabajando en reportajes sobre la figura de Ricardo Carvalho Calero y llenando el teatro Jofre y la plaza de Armas en espectáculos teatrales. «Ferrol deume de comer e débolle moito recoñecemento», aseguró Veiga.
Su vínculo con la ciudad no acaba ahí porque el amor también tiene su papel en la historia de Lucía Veiga con Ferrol. Compartió con el público que tuvo un novio que estudió Ingeniería en Ferrol, también un amorío al otro lado de la ría, en Mugardos, y finalmente conquistó su corazón un «ferrolán de oito apelidos, un pouco conacho. De Santa Mariña».
Lucía Veiga echó mano de algunas de las palabras y expresiones más ferrolanas, se arrancó a cantar el inicio de «Ferrol donde yo nací» y aseguró que aprendió a querer a todos los Ferroles. Sin embargo, el nacho ferrolano la dejó. El público dijo «ohh», a lo que ella respondió con un «yupi, iso quere dicir que estou libre». Y remató la jugada afirmando que «aínda que el me deixou, eu sigo amando Ferrol».
Y con un «que comece a festa, viva Ferrol!» arrancó la programación festiva, que se desarrollará hasta el 31 de agosto. Al son del mítico Bienvenidos de Miguel Ríos empezó el concierto dedicado a la música de los años 80. Carlos Segarra fue el encargado de abrir el espectáculo con todo un himno de aquellos tiempos Esa es mi generación.