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Los baches disparan el riesgo en Ferrol: «Siempre tengo que estar pendiente para no caer»

FERROL360 | Martes 17 de febrero de 2026 | 19:10

Los baches y socavones en las calles de Ferrol se han convertido en un problema cotidiano que ya trasciende la incomodidad para convertirse en una cuestión de seguridad vial y seguridad pública

Comerciantes y vecinos, algunos de ellos de especial vulnerabilidad como personas con movilidad reducida alertan de un deterioro generalizado del pavimento que afecta tanto a vehículos como a peatones y que, en algunos puntos, ya ha provocado caídas y accidentes.

Carreteras como la carretera de Catabois, la zona de Canido, O Raposeiro, la avenida de la Residencia, la FE-13 o la carretera de Castilla figuran entre los tramos señalados por la ciudadanía, pero uno de los ejemplos más visibles se encuentra en la calle Españoleto, en el barrio de Esteiro, donde «no se dan dos metros sin encontrar un bache».

El socavón de Sanbrandán: en pleno paso de peatones

En este punto se localiza uno de los agujeros más preocupantes: un socavón profundo situado en un paso de peatones que conecta zonas muy transitadas y que, según los vecinos, no deja de generar sustos.

Isabel, trabajadora del horno SanBrandán y testigo directo de varios incidentes, asegura que la situación se agrava con el paso del tiempo.

«En un día se cayeron dos señores mayores. Un señor metió el bastón y se cayó de espaldas. Yo llamé a la Policía Local muchas veces para que vinieran a verlo», explica.

Según relata, el agujero ya fue reparado en varias ocasiones, pero únicamente mediante parches superficiales.

«Eso no vale de nada. Lo arreglan por encima, pero el defecto queda debajo. Cada vez la grieta se hace más grande y cualquier día puede pasar algo grave», advierte.

El intenso tráfico de autobuses y camiones pesados que se dirigen al supermercado de la zona, sumado a la posible presencia de filtraciones de agua bajo el asfalto, podría estar acelerando el deterioro.

«Hace dos años tuvieron que reforzarlo porque un coche quedó atascado. Si no se arregla bien, cualquier día se derrumba», añade.

Manel, con movilidad reducida: «Siempre tengo que estar pendiente para no caer»

El problema afecta especialmente a quienes tienen dificultades de movilidad. Manel, vecino del barrio que camina con muletas, asegura que ya ha sufrido más de una caída y que transitar por determinadas calles de la ciudad se ha convertido en un desafío constante.

«Ya me caí más de una vez por los adoquines y los socavones. Por la calle Españoleto hay mucho tráfico y está fatal. Tengo movilidad reducida y siempre tengo que estar pendiente para no caer», explica.

El vecino considera que el deterioro del pavimento se extiende por distintos barrios y que el paso del tiempo agrava su propio riesgo.

«Debido a mi condición ya me sé de memoria las aceras, los socavones…pero claro, cuanto más mayor eres, menos reflejos tienes, y eso lo hace aún más peligroso», señala resignado, «pero bueno, lo fácil es criticar, qué se le va a hacer». 

Bache frente a la escuela infantil ABC

Reparaciones que no duran

Otros testimonios coinciden en que muchas reparaciones no resultan definitivas. Desde el Salón Marina Allegue indican que el mismo bache ha sido parcheado en varias ocasiones sin una solución duradera.

Una vecina, Loli, resume la percepción general: «No es solo aquí, está mal todo Ferrol. Hay socavones por todas partes. No sé cómo no hay más accidentes».

En la escuela infantil Abc apuntan a posibles causas estructurales relacionadas con filtraciones de agua y canalizaciones antiguas.

«Aquí hay mucha humedad y agua subterránea. Si solo se tapa el agujero sin arreglar lo que hay debajo, vuelve a hundirse», explica Carmen.

Según su análisis, el problema podría agravarse por las obras previas y el elevado tránsito de vehículos pesados.

Protestas vecinales y humor reivindicativo

El mal estado del firme ya ha generado movilizaciones. En Canido, asociaciones vecinales organizaron el pasado sábado el primer ‘Roteiro polas fochancas’, una protesta irónica en la que invitaron a recorrer los baches del barrio con complementos de playa para denunciar el abandono del pavimento.

Temporales y lluvias que empeoran la situación

La sucesión de borrascas y lluvias intensas en las últimas semanas también contribuye al deterioro. En algunos puntos aparecen marcas de spray que señalan futuras reparaciones urgentes, aunque las condiciones meteorológicas están retrasando los trabajos.

Mientras tanto, la ciudadanía reclama soluciones definitivas que eviten el ciclo constante de parcheos.

«No es solo tapar agujeros, hay que ver por qué salen», resumen desde la guardería de la calle Españoleto.