FERROL360 | Miércoles 15 octubre 2014 | 22:19
Los comerciantes de Canido han presentado este miércoles por Rexistro un escrito dirigido al alcalde de Ferrol en el que informan al regidor de los inconvenientes que se están derivando de las obras que afectan a la arteria principal del barrio.
Anteponiendo que se trata de unas obras «necesarias para a mellora urbanística do barrio», los comerciantes reconocen que se están quedando aislados de sus clientes a causa del mal acceso con el que cuentan sus negocios. «Polo inconvinte que supón chegar aos nosos locais, están a facer a súas compras en outros establecementos», admiten.
Advierten que si las obras se alargan, no les quedará otra que echar el cierre, de modo que piden una reunión urgente con el concejal del área de Obras y los técnicos municipales implicados en el proyecto.
Para ellos, los problemas derivados de la paralización de la calle Alegre tienen consecuencias directas en sus negocios por diversos motivos como la falta de aparcamiento, la ocupación de las aceras con escombro y el consecuente perjuicio para la movilidad de los peatones, la escasez de contenedores de basura habilitados en donde se amontona la basura y los cortes de tráfico sin previo aviso.
Acusan al Concello de no haber llevado a cabo la obra tal y como estaba planificada, comenzando la segunda fase una vez concluida la primera, y denuncian que hay ratas correteando por las calles.
Por todo ello, los comerciantes piden un mayor seguimiento de las obras por parte del Concello, que se respeten los accesos para peatones y se pongan más pasarelas para cruzar la calle; además, exigen un control de plagas en la zona de obra y «algún tipo de solución económica» que venga a paliar la baja actividad a la que se están viendo abocados.