FERROL360 | Martes 20 de agosto de 2025 | 9:57
Las delegadas territoriales de la Xunta en A Coruña y Ferrol, Belén do Campo y Martina Aneiros, mantuvieron este lunes un encuentro con representantes municipales de la provincia con el objetivo de reforzar la coordinación frente a la elevada actividad incendiaria registrada en Galicia a lo largo de agosto. A la reunión también asistieron el jefe del Servicio de Prevención de Incendios Forestales, Guillermo Acebal Lucía, y el responsable de Emergencias, Víctor Vázquez Pérez.
Las representantes autonómicas subrayaron que se trata de una situación «excepcional», que «obriga a dar prioridade absoluta á defensa das persoas e das vivendas naqueles lugares onde os incendios están a avanzar con especial violencia». También insistieron en la necesidad de mantener activas las vías de comunicación entre administraciones para hacer frente a posibles emergencias, recordando que, pese al repunte de incendios, en la provincia coruñesa estos se han conseguido mantener bajo control, recordando que A Coruña no se encuentra en una situación tan complicada como otras provincias.
Según los datos expuestos por el jefe del Servicio de Prevención de Incendios Forestales, desde el 1 de agosto se han contabilizado 492 incendios en la comunidad, unos 370 más que en el mismo periodo del año pasado. Solo el pasado domingo se llegaron a declarar cerca de 30 nuevos fuegos en distintos puntos de Galicia.
Para hacer frente a este escenario, la Xunta desplegó el mayor operativo de su historia, integrado por más de 5.000 profesionales del Servizo de Prevención e Defensa contra Incendios Forestais, a los que se suman unos 200 efectivos de bomberos, GES y Protección Civil, 545 brigadistas municipales, 580 motobombas, 56 bulldozer, 10 batracios y 52 medios aéreos, además de personal de la Policía Autonómica, la UME y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Durante la reunión, las delegadas hicieron un llamamiento a los concellos para que extremen la vigilancia en las zonas más sensibles, como áreas urbano-forestales, espacios protegidos o lugares con alta carga vegetal. También se pidió que revisen el estado de las fajas secundarias y que informen a la población de la importancia de mantenerlas libres de biomasa.
Los concellos, además, deberán tener preparados sus medios humanos y materiales para posibles activaciones, revisar los puntos de agua municipales y constituir las brigadas recogidas en los convenios si aún no lo han hecho. Asimismo, hicieron hincapié en la necesidad de comunicar cualquier incendio de forma inmediata al 085 y de continuar colaborando con el operativo de la Xunta.
Las delegadas insistieron en que muchos de los fuegos que se están produciendo tienen un origen claramente intencionado y advirtieron que «quen pon en perigo vidas humanas e fogares atopará sempre a tolerancia cero por parte da Xunta, coa esixencia de que todo o peso da lei caia sobre eles».