FERROL360 | Viernes 24 febrero 2017 | 9:44
Antes de que la tecnología llenase la gran pantalla con sus efectos especiales medidos al detalle para hacernos creer en mundos lejanos y maravillosos, los artesanos del séptimo arte ya habían tejido nuestros sueños a base de ingenios y grandes trucos frente a la cámara en una suerte de ilusionismo feito na casa.
La actriz madrileña afincada en Barcelona, Cris Blanco, nos propone quitarnos la venda de los ojos este viernes en el Jofre desde las 21:00 horas, dejándonos llevar por El agitador vórtex, una pieza a medio camino entre el cine, el teatro interactivo, el musical y la performance. Una joya contemporánea que nos desvela los entresijos de las películas dándonos además la opción de seguir creyéndolas o no.
De la mano del ciclo de artes escénicas contemporáneas Rómpete el alma, que organiza la Concellería de Cultura de Ferrol y coordinan la actriz Cristina Moreira y el programador Roberto Taboada, con el apoyo técnico del Jofre, llega esta disparatada película de ciencia ficción en directo para poner a prueba la capacidad de sorpresa del espectador.
Un juego a través del dispositivo cinematográfico y las ilusiones creadas por el celuloide, plagada de referencias de la cultura pop para, literalmente, rodar una película ante nuestros ojos encima del escenario de un teatro, sin olvidarse del humor que lo inunda absolutamente todo. El hilo argumental de la pieza gira en torno a la histora de una directora que quiere hacer un film y no dejan de pasarle cosas que se lo impiden. Una metahistoria cinematográfica en la que veremos a la vez el making of y el plano, el truco y la escena final en pantalla.
Cuenta Cris Blanco que El agitador vórtex fue la consecuencia final de un comienzo explorando la mezcla de géneros, partiendo de ideas a priori tan surrealistas como crear una zarzuela de ninjas para niños. Explica que la propia película se sale de la pantalla, demostrándonos que en el cine todo son convenciones. La música, el montaje o la mecánica del plano se alían para hacernos creer lo que quiera el director.
Un mundo desconocido para el público, pero que forma parte del día a día de todos los profesionales que se dedican al cine y ven que «todo es súper falso». Blanco, además, no fuerza al espectador a escoger la píldora roja o la píldora azul: «Puedes elegir meterte en la pantalla y creértelo, verme a mí haciendo el truco en directo o las dos cosas», señala.
Las entradas pueden adquirirse en la taquilla del Jofre con un precio más que apetecible, 5 euros. «No queremos que nadie deje de ir al teatro por una cuestión de dinero ni se prive después de ir a tomarse una caña o a cenar por ahí para comentar la pieza en pandilla», explica Moreira.

