
RAÚL SALGADO | Ferrol | Sábado 22 octubre 2022 | 18:53
Qué fácil es escribir en tardes de fiesta. Cuentan que cuando el Racing jugaba en O Inferniño, en aquel momento en el que no existía la tecnología de hoy y el fútbol era el gran divertimento colectivo, se escuchaba música desde horas antes y los aficionados se acercaban como moscas al Manuel Rivera. Se vive algo semejante este curso, aunque con los matices debidos décadas después.
Había ganas de ir a A Malata. Llovió sin clemencia una hora antes del partido, llegaban aficionados de Córdoba para consolidar una excelente comunión entre ciudades y Oasis, Blur o Keane se daban la mano en los altavoces. El palco, lleno. Del nuevo entrenador del Deportivo a los ex de los verdes Manu Barreiro o Miguel Loureiro, pasando por una pléyade de representantes políticos.
Heber Pena ya protagonizó el primer choque entre trenes. Máxima exigencia atrás y llegó el primer gol visitante, ya en el 2. De Antonio Casas. Sin embargo, salió el sol y alzó la voz la grada. Ganas de remontar cuanto antes y la zaga empleándose a fondo, con un contundente David Castro. Dos después del 0-1, fuera de juego de los cordobeses. Pulsaciones aceleradas.

Una retaguardia por momentos superada por los acontecimientos, pero solo por momentos. Mérito califal más que falta de rotundidad local. Las imprecisiones al avanzar hacían de lastre para el Racing, que intentó la reconstrucción para regresar a su labor natural de nutrir a Heber Pena. Vaya jugada del naronés, capaz pese a todo de rebasar el muro cordobés y enchufar a Carlos Vicente.
Lanzó de cabeza y paró el meta visitante. A los de Cristóbal Parralo, aparentemente, les cogía desvestidos la presión andaluza. Un balón de velocidad sideral apuntaba a empate en el 17. En el 19, apretada por los nervios, la pelota tampoco quiso entrar por más que se metiese en una pasarela de piernas al pie de la portería. La escena se repetiría en más ocasiones.
Aunque sin resultado efectivo, los verdes se fueron asentando y se desprendieron de las prisas. Ofrecieron minutos mucho más agradables a los sentidos. El Córdoba obligaba a improvisaciones pese a que su ritmo ya no era el frenético de los segundos iniciales. En el 24, otro barullo desaprovechado. Faltaba precisión de cirujano, había proximidad al destino.

La pillería cordobesa era la miel que hacía pegajoso el partido para los navales. En pleno proceso de renacimiento, la fatalidad. Fernando Pumar se lamentó al intentar recibir el esférico y acabó abandonando el campo. Sus compañeros volvieron al esfuerzo por volar y siguieron aproximándose. Pudo hacerlo Jon García en el 36, también Heber Pena en el mismo minuto.
El rival fue a más en la dureza de su juego, rayano en la prepotencia en no pocos instantes. Jesús Bernal hizo de comandante para levantarse. Insistir y seguir insistiendo; con mayor criterio con el paso de los minutos, pero también con una estructura trazada al milímetro en el bando contrincante, rozando lo brillante.
Para el Racing, una tarde más agitada en la sala de máquinas que en su habitualmente virtuosa línea avanzada. Tras el descanso, la cita revivió en versión eléctrica. Empujó el cuadro de Parralo, pero los obstáculos no fueron a menos. El liderazgo de la cuchillada corrió a cargo de Carlos Vicente, un relanzamiento paralizado por otra lesión, la de Luca Ferrone.

Entró entonces Joselu. El capitán tenía que fortalecer el castillo de un Racing abocado a matizar su dibujo, la tormenta arreciaba. Heber Pena no perdió ni un ápice de su fortaleza y encontró mucho más filón en el tiempo final. Las colisiones fueron aumentando, aunque también topándose con una zaga rocosa. Sin haber perdido nunca la fe, fue el de Palmeira el que la arrojó a la cara del respetable.
Cuando todo olía a tedioso, una de sus virguerías para el 1-1. Todo cambió y la balanza quería inclinarse hacia la zona local. El peligro despertó con más ímpetu; eso sí, el Córdoba guardaba más pólvora para el trayecto hacia la prolongación. A cambio, los anfitriones apelaron a su versión más notable. Siguen invictos, siguen líderes. La afición sigue siendo de Primera. Cada vez más.
FICHA TÉCNICA
RACING | Gianfranco Gazzaniga, Luca Ferrone (Joselu en el 53), Jon García, David Castro (Enol Coto en el 80), Fernando Pumar (Brais Martínez en el 32), Fran Manzanara, Jesús Bernal, Carlos Vicente, Álex López (Tomás Bourdal en el 80), Heber Pena y Manu Justo
CÓRDOBA | Marín, José Ruiz, Calderón, Jorge, Gudelj, Fuentes (Simu en el 45), Kike Márquez (Álex en el 68), Antonio Casas (Willy en el 84), Javi Flores (De las Cuevas en el 73), Diarra y Carracedo (Puga en el 67)
GOLES | 0-1, Antonio Casas, minuto 2; 1-1, Joselu, minuto 70
ÁRBITRO | Miguel González Díaz (Asturias), que amonestó a los visitantes Carracedo en el 53, Marín en el 59, Diarra en el 61 y José Ruiz en el 78
INCIDENCIAS | A Malata, 5.000 espectadores