RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Sábado 21 marzo 2015 | 22:34
Ha afirmado este sábado en sala de prensa el entrenador del Racing que «el Burgos está hecho para más», que tendría que situarse en una posición más cómoda en la tabla. Manolo García ha dicho que «tiene jugadores de mucho talento», que les harían «sufrir» en una «fase de la primera parte». Son «un equipo potente, que trabaja bien».
Eso sí, los ferrolanos saldrían «de inicio bien» a ojos de su técnico, que sostiene que este era un partido «de esperar y correr». Lo estaban haciendo «bien», pero «nos confundimos». Ahí asomarían los problemas. El castellano era un conjunto que generaba «bastante dano cando os extremos recibían entre liñas» y que era capaz de «roubar o balón» en no pocas ocasiones.
Sería entonces cuando «apretamos máis», pero recibir un gol supone abrir «períodos de esixencia máxima». Ha valorado de forma especial el trabajo de Ian Mackay bajo palos y, preguntado por las quejas visitantes ante un supuesto fuera de juego en el tanto de Adrián Dalmau, se ha limitado a indicar que «os partidos decídense por estas cousas».
Así, «cando estaban mellor eles» llegaba el segundo gol local. «Non sei se hai fóra de xogo ou non», opinaba García, que ha resaltado la «fortuna» que suponía la acción de Dalmau, que «aportou moitísimo». Ha descartado problemas físicos de calado en el caso de Dani Rodríguez, con molestias en el gemelo.
Sobre Pablo Rey, ha asumido sus «dúbidas ata o último momento», ya que «a idea que tiña» conllevaba su pase al banquillo para ofrecerle descanso. Sin embargo, ha declarado que «non asumía o partido de inicio sen Pablo» y, aunque ligeramente «canso», lo ha visto en óptima condición. En todo caso, está «uns días máis fluído que outros». Habrá nuevas rotaciones.
Arconada
Muy críticas las palabras del entrenador visitante. Gonzalo Arconada ha opinado que el encuentro arrancaba «disputado» y que, tras unos «minutos de agobio», se cerraba la primera parte con reparto de ocasiones. La segunda comenzaba con la «misma dinámica» y «controlando bien el partido» con «un poquito más de llegada».
Tras «diez minutos en los que hemos tenido opción de ir a por el partido», llegaba el gol de Adrián Dalmau, en su opinión «clarísimo fuera de juego». Desde entonces, «ha sido muy difícil seguir compitiendo». «Si ha sido fuera de juego, es fuera de juego», ha espetado, remarcando que la decisión arbitral afloraba cuando tenían opciones de ponerse por delante.
A su juicio, «la culpa es porque te hayan metido en fuera de juego», sugiriendo que ante el tercer tanto «ya estábamos volcados arriba» y que «cuando ellos piden respeto nosotros también pedimos respeto». Ha llegado a considerar que «cuando hay un agarrón es falta» y que el colegiado ofrecía una «mirada desafiante» a su banquillo, incluso «cara amenazante».




