FERROL360 | Domingo 13 abril 2014 | 18:53
Fue gracias a un penalti. El Racing de Ferrol ganó este domingo en Mareo al Sporting de Gijón B por 0-1 gracias a un gol de Manu Barreiro, el número 21 en su cuenta particular en lo que va de temporada. Bendito tanto, ya que el empuje de los de A Malata no sirvió para derribar el férreo sistema de los locales.
Más de medio centenar de aficionados del Racing de Ferrol se desplazaron al pequeño campo para animar a los suyos. José Manuel Aira presentó un once inicial que ya arañó posiciones al rival desde el primer minuto. En esa alineación entraron José Manuel Pérez, Iago Iglesias y Fernando Pumar, mientras que Diego Dopico y Jorge Rodríguez, dos de los pulmones del juego verde, se quedaron en el banquillo.
El ortegano Marcos Álvarez dejó las primeras internadas con cierto peligro en el arranque de un duelo liguero en el que, a priori, los de Gijón poco se jugaban. Iago Iglesias y Pablo Rey fueron los encargados de diseñar otra de las principales acciones en el despertar del partido, con pocos resultados pero arriesgando cerca de la portería local. El de O Birloque repetiría después, confirmando sus ganas de dejar huella.
También lo intentó en la primera parte Manu Barreiro, que recibió un fuerte golpe durante una jugada que evitó la defensa asturiana. No fueron a más sus molestias. El cuadro naval diversificó sus reiterados acercamientos y sumó a Fernando Pumar a la fuerte presión ejercida sobre las líneas contrarias. En todo caso, la zona alta del juego ferrolano también cumplió con lo esperado y supo frenar a los sportinguistas.
Oportunidades
Iván Forte quiso probar y Dani Rodríguez aprobó en su habitual faceta, exhibiendo el olfato y la rapidez que ya se le conocen. En las botas del betanceiro estuvo una de las mejores ocasiones. A cambio, el filial de Gijón no perdió el ritmo de la cita, pero no era capaz de mostrar su candidatura a los tres puntos en plenitud de condiciones.
El Racing estrechaba el cerco, aunque no por completo al ser una misión compleja. Antonio, Pérez y Rubén Comesaña, ansiosos por mojar, salieron en desfile hacia el guardameta anfitrión. Al descanso, sin embargo, se llegó con el empate a nada en el electrónico. Y eso que el Racing pudo quedarse cerca de la sentencia al compromiso, pero no atravesó la barrera.
Quisieron complementarse Iago Iglesias y Marcos Álvarez al inicio de la segunda parte, pero se encontraron con un Sporting B que comenzó a subirse a las barbas racinguistas. Ian Mackay volvió a demostrar entonces sus buenas condiciones en el césped. Manu Barreiro gozó de la primera ocasión clara en ese tiempo, pero no bastó su esfuerzo.
Despliegue físico
Álvarez, pese a que el marcador se mantenía impasible, cuajó otra de sus buenas actuaciones, con el despliegue físico que le define. Más velocidad en el diseño gijonés, que abriría la puerta a cambios sobre el tapete. Un Racing más enfocado en marcar y ganar se encontraba, curiosamente, con un contendiente que estuvo a punto de poner a los de Aira contra las cuerdas.
Iglesias se erigió en estandarte del tren verde, confirmando un buen momento físico y en su juego. Diego Vela entró en su lugar a falta de 15 para el final. Desgaste inútil hasta que Manu Barreiro encendió la luz momentáneamente, con un gol de penalti en el 65 que dejaría la tranquilidad en el once ferrolano.
El Sporting B se quedaría con uno menos por la expulsión de Benito y el dominio gallego aumentaría. El próximo Domingo de Resurrección, tras esta victoria que asienta al Racing ante el play off cada vez más cercano, los departamentales reciben al Real Oviedo desde las 17:00 horas en A Malata.
