
JAIME JIMÉNEZ TORBELLINO / EL PERIÓDICO DE EXTREMADURA | Cáceres | Miércoles 20 enero 2016 | 15:32
El mes de enero avanza y con él la fecha tope para incorporar futbolistas en el mercado de invierno: la medianoche del día 29. Pero aún hay diez días por delante para fichar… y también para salir. De momento, en el Cacereño la puerta para salir se ha abierto más que para entrar.
Preocupante es la situación por sus escasos recursos personales –solo tiene 18 jugadores– y económicos, pues la premisa para este mercado de invierno es no gastar nada o solo lo imprescindible. Cuatro son los jugadores que se han marchado y dos los que han llegado. Bien es cierto que entre las salidas solo una trastocó los planes de Ángel Marcos.
Fue la de Álvaro Ocaña durante la última semana del 2015 para recalar en el Marbella. Las otras tres salidas, las de los brasileños Allan y Aylton Machado y la de Gilson Junior, apenas tuvieron incidencias en el devenir del equipo.
La participación de los dos primeros no pasó de testimonial (poco más de cien minutos entre ambos), mientras que el tercero no llegó a ir convocado en ninguna ocasión. Ismael Athuman y Zubi son, por ahora, los dos refuerzos que han llegado a Cáceres. El segundo disputó sus primeros minutos el domingo en Pontevedra; el primero sigue esperando su oportunidad.
Y dos son las vacantes que Marcos quiere cubrir. Una al menos debe ser un delantero y sobre la mesa sigue el nombre de José Luis Plata, con el que ya se ha contactado, aunque no hay nada cerrado.